Nutrición

Chuches

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  • Son de los dulces que más gustan a los niños y, también, a los mayores. Las hay de múltiples colores, formas y tamaños: caramelos duros, blandos, chocolatinas, gomas, regaliz…Se pueden elaborar, con ellas,  composiciones apropiadas para cualquier ocasión…pero… ¿son saludables?

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En primer lugar, vamos a ver cuál es su composición: [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • El 70-80% de su peso está formado por azucares simples: glucosa, sacarosa, fructosa, galactosa, maltosa o lactosa
  • La proteína se presenta principalmente en forma de gelatina, que proporciona la textura gomosa típica de estos productos. La proporción más común es del 5%-6% del peso total.
  • Las grasas, por su parte, suponen menos del 1%.
  • El contenido en agua está en torno al 14% .
  • Aditivos: Colorantes naturales o sintéticos, emulgentes, emulsionantes, acidulantes y/o edulcorantes.
  • Esencias aromáticas como aceites de frutas para darles el sabor y olor característicos
  • Frutos secos, miel, chocolate, leche, frutas….
  • Y el aporte energético es de 320 a 360 calorías cada cien gramos

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Según esto, no podemos considerar que las chuches sean alimentos. Son calorías vacías, ya que no nos aportan, prácticamente, ningún nutriente, por lo que su consumo habitual está desaconsejado ya que se asocia a un mayor riesgo de sobrepeso y caries.

Son muchos los ensayos que está haciendo la industria alimentaria para mejorar el valor nutricional de las mismas. El Instituto Universitario de Ingeniería de Alimentos para el desarrollo (IIAD) de la Universidad Politécnica de Valencia ha desarrollar unas chuches saludables, cambiando la formulación de, entre otras, las famosas nubes sustituyendo  los azúcares generalmente utilizados en la fabricación de estos productos, por dos ingredientes naturales, un azúcar de absorción lenta (con lo cual no provoca picos glucémicos), la isomaltulosa y una fibra soluble  que favorece el tránsito intestinal y además tiene buen sabor, la oligofructosa, lo que tendría dos efectos positivos, por una parte no provocar caries y por otra favorecer el tránsito intestinal.

También se les pueden añadir  sustancias, antioxidantes, vitaminas, minerales…, para convertirlas en un alimento funcional.

Ya existen en el mercado, chuches sin azúcar, sin gluten, sin grasas trans…para favorecer su consumo por personas con ciertas patologías o simplemente para que sean más saludables.

Pero no todo es negativo, cómo suelo decir, casi siempre lo que no es bueno para la “salud física”, lo es para la “salud psicológica” y las chuches tomadas de forma ocasional son una agradable gratificación tanto para niños como para mayores.

 

 

 

1 pensamiento sobre “Chuches”

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