Nutrición

Por qué no conseguimos hacer una dieta hasta el final

[squeeze_list style=»arrow_list»]

  • Son muchas las personas que empiezan una dieta y no tantas las que la terminan y en esto tienen mucho que ver las emociones. Os dejo un artículo de mi amigo y compañero Álvaro Soto sobre este tema que seguro que os resultará muy interesante.

[/squeeze_list]

¿Qué nos hace abandonar?
¿Por qué nos bloqueamos?
¿Qué nos ha hecho recaer y volver a coger peso?
¿Por qué no buscar un avance, un modo completamente nuevo de enfocar nuestro cuerpo y mente?

Desde la perspectiva de la nutrición estas preguntas nos hacen ver con más claridad cómo comemos, cuándo comemos, cuánto comemos, por qué comemos y para qué comemos de la manera que lo hacemos. La tarea de iniciar una dieta, continuarla y finalizarla satisfactoriamente es responsabilidad nuestra, somos los únicos responsables de cómo elegimos comer, tenemos la posibilidad de crear infinitas posibilidades para vivir saludable y plenamente.

Las personas nos alimentamos según unas conductas o hábitos, influenciados por desequilibrios emocionales, aparte, por supuesto, por razones evidentemente fisiológicas de supervivencia que podríamos denominar Hambre fisiológica o real, vamos la pura hambre con sus síntomas típicos de ruido y dolor reflejado en el estómago. El otro tipo de hambre está regulada por las emociones y en consecuencia por sus diferentes estados de ánimo, ésta se podría denominar Hambre psíquica o emocional.

Al igual que el hambre real es un proceso homeostático de regulación del organismo para mantener una situación en constante equilibrio – nos da hambre porque tenemos un desequilibrio y tenemos que regularlo con la ingesta de alimentos para tener las funciones biológicas en una constante estabilidad de nuestro medio interno- la homeostasis psicológica regula el desequilibrio emocional que confluye en una conducta para cubrir una necesidad vital que si no sabemos identificar apropiadamente nos hace ingerir alimentos de una manera descontrolada.

Aquí sí que podemos hablar de perfiles psicológicos o de desequilibrios emocionales, como son:

[fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Comer por ansiedad
  • Comer por depresión
  • Comer por soledad
  • Comer por alegría o placer
  • Comer-no comer- por desamor. Problemas sentimentales
  • Comer por aburrimiento
  • Comer por miedo (a perder algo o a alguien/ por no enfrentarse a la vida y sus problemas)

[/fancy_list]

Por lo tanto los pasos a seguir desde un proceso de coaching serían:

[fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Identificación de necesidades
  • Identificación de las emociones
  • Reconocimiento y aceptación de las mismas
  • Gestión y capacidad de manejo de las emociones
  • Aceptación del proceso de cambio
  • Planificación de las acciones para obtener metas. En este paso es muy importante no sólo conseguir la meta si no hacer el camino paso a paso para no abandonar la dieta. Esto se consigue con herramientas sencillas que ayudan a reforzar las nuevas conductas.

[/fancy_list]

En conclusión podríamos decir que alineando Mente-Cuerpo-Emoción-Energía-Espíritu o Alma y sobre todo mucha diversión regulamos todos los desequilibrios que nos impulsan a nutrirnos de una manera deficiente.

 

Álvaro Soto
Coach y formador