Nutrición

La sal

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  • La sal, es el condimento más antiguo empleado por el hombre, su valor era tan importante que servía incluso como  moneda de cambio.

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Existen 4 tipos de sal: la marina y la de manantial que se obtienen por evaporación, la sal gema que se extrae de una roca llamada halita y la sal vegetal que se obtiene por concentración al hervir una planta gramínea.

La sal puede emplearse en la alimentación con 2 objetivos diferentes:[fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Para realzar algunos sabores
  • Para conservar alimentos: salazones y encurtidos.

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Cómo curiosidad, podemos ver como la palabra sal forma parte de muchas otras por ser un ingrediente básico en la elaboración de los mismos: ensalada, salchicha, salsas, salmorejo…

La ingesta total de sal que tomamos tiene diferentes orígenes:[fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • 10% de la contenida de forma natural en los alimentos (marisco, casquería…)
  • 15% de la añadida en la elaboración casera.
  • 75% de la añadida en los procesos industriales que sufren los alimentos.

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Consumir sal en exceso, hábito muy extendido en nuestros días,  es la causa de numerosos problemas de salud, no solo relacionados con las enfermedades cardiovasculares, sino también con insuficiencia renal, osteoporosis… De hecho, según la Fundación Española del Corazón (FEC), reduciendo al menos la mitad del consumo de sal diario obtendríamos beneficios en nuestra salud comparables a los derivados de dejar de fumar.

Hace más de una década que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció en 6 gramos el consumo máximo diario de sal, cifra muy por debajo de la que se ingiere de media que está entre 10 y 12 gramos, es decir casi el doble de lo aconsejado. La mayor parte de la ingesta diaria de sal, el 80%, proviene de los productos envasados y precocinados, lo que ya nos hace pensar que, estos últimos, no son alimentos que debamos consumir habitualmente, pudiéndolo hacer solo de manera ocasional.

Muchos países se han concienciado de la necesidad de restringir el consumo de sal y podemos poner como ejemplo curioso a Francia donde por ley la famosa baguette debe tener una cantidad de sal limitada o  de  Finlandia, que en los años 70 inició una campaña de concienciación consiguiendo una disminución en el consumo de sal de 12 a 9 gramos diarios, lo que produjo  una reducción de las enfermedades cardiovasculares  de un 75% a un 80%, lo que ha alargado la esperanza de vida de 5 a 6 años.

Por tanto, podemos resumir diciendo que:[fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Es  importante leer las etiquetas de los alimentos para comprobar que cantidad de sal contienen.
  • No añadir, y menos de forma habitual, sal en la mesa.
  • Reducir el consumo de alimentos envasados y precocinados.
  • Consumir, preferentemente, alimentos frescos que en general contienen menos sal.
  • La cocción al vapor es un buen método para cocinar los alimentos ya conserva los sabores originales del alimentos
  • Usar especies que darán sabor y harán que podamos reducir el uso de sal.
  • Usar sal de bajo contenido en sodio o sal marina que tiene un sabor más potente por lo que será necesaria menos cantidad.

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