Nutrición, Salud Corporativa

Actividad física y control del peso

¿Qué es actividad física?- 

Actividad física es cualquier movimiento del cuerpo que consume energía es decir que “quema calorías”. Andar, subir escaleras, bailar…son algunos ejemplos.

Realizar actividad física significa pues tener una vida activa lo que va a tener muchos beneficios sobre nuestra salud:

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  • Disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares
  • Disminuye el riesgo de osteoporosis y enfermedades musculares
  • Disminuye el estrés
  • Ayuda a controlar el peso
  • Disminuye el riesgo de padecer diabetes y ayuda a su control si se padece
  • Reduce la hipertensión
  • ….

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Serían suficientes unos 30 minutos al día, en un adulto, para disfrutar de todos estos beneficios.

Control del peso 

El sobrepeso y la obesidad siguen aumentando de forma significativa lo que ha hecho que la Organización Mundial de la Salud reconozca a esta última como una gran epidemia de carácter público y global

No hay duda que nuestro peso depende de una parte genética (que nos puede “proteger” de que aumente o nos puede condicionar el que lo haga más facilidad) y una combinación entre lo que comemos y la actividad física que hacemos.

Existen multitud de estudios científicos que avalan la importancia de la actividad física para prevenir el aumento de peso, disminuirlo cuando hay sobrepeso y ayudar a no ganarlo cuando se ha perdido.

¿Cuánta actividad física hay que hacer para tener efectos beneficiosos?

No está bien definido cuál es la cantidad óptima de actividad física necesaria pero si lo está que dependerá en gran medida de nuestra condición física y de nuestro entrenamiento.

Las recomendaciones enfocadas al tratamiento del sobrepeso sugieren que para conseguir estabilizarlo serían necesarios unos 45-60 min de actividad física moderada al día y de 60-90 para ayudar a perderlo cuando hay sobrepeso u obesidad.

Hábitos saludables

Lo dicho anteriormente es importante, pero lo es más el que entendamos que la actividad física debe ser un hábito de nuestra vida. No tiene sentido empezar a hacer actividad física en el mes de mayo por la “operación bikini”, realizarlo todos los días durante 1 o 2 meses y no hacerlo más durante el resto del año.

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  • Una alimentación saludable, una actividad física regular y de acuerdo a nuestra condición física y entrenamiento así como una buena gestión emocional, son los pilares de un estilo de vida saludable que sin duda va a enlentecer nuestro envejecimiento y va a disminuir el riesgo de padecer un sinfín de enfermedades.

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Nutrición

Mujer y nutrición

Necesidades nutricionales de la mujer

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  • Las necesidades energéticas y nutricionales de la mujer varían con la edad y en las distintas etapas de su vida. Un ejemplo podría ser el envejecimiento, donde la mujer ha conseguido una mayor expectativa de vida (somos el segundo país del mundo en longevidad femenina después de Japón) que el hombre pero no siempre con una óptima calidad  ya que algunas enfermedades como la osteoporosis, algunos tumores o la obesidad, que se pueden prevenir con una nutrición y un estilo de vida saludables, están aumentado.

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Control del peso corporal

Una de las mayores preocupaciones de la mujer a lo largo de su vida es el control de su peso corporal. Esto le lleva en numerosas ocasiones al seguimiento de dietas que podríamos denominar “dietas mágicas” que solo van a provocar problemas más o menos graves de salud, así como malnutrición por exceso que va a derivar en sobrepeso u obesidad o malnutrición por defecto con trastornos de la conducta cómo anorexia o bulimia.

Equilibrio nutricional

En diferentes estudios se ha comprobado el desequilibrio en la alimentació,n en todos los grupos de edad, de la población femenina española con una tendencia al exceso de ingesta de proteínas y grasas y una disminución en la de hidratos de carbono complejos y fibra.

Algunos consejos [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • No realizar dietas sin control médico
  • No excluir alimentos por faltos mitos como que el pan engorda.
  • Intentar mantener el peso estable con variaciones fisiológicas de más/menos 1 kg.
  • Cuidar tanto la salud física como la psicológica ya que ambas están íntimamente ligadas.
  • Saciar en cada comida el “hambre física” y el “hambre psicológica” cocinando bien los alimentos, cuidando su presentación, dedicándole tiempo al momento comida…
  • Pequeños gestos como tener un mayor aporte de hierro, ácido fólico o calcio en las distintas etapas fisiológicas de la mujer, pueden suponer un gran beneficio para su salud.
  • Realizar actividad física regularmente. Está comprobado que el sedentarismo incita a tomar alimentos más ricos en grasas y azúcar…
  • Tener una correcta ingesta de agua a lo largo del día y desterrar otro falso mito: el agua en las comidas NO engorda.

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Todo esto nos lleva a reflexionar sobre la importancia de la educación nutricional desde la infancia y la realización de campañas por parte del Sistema Sanitario Nacional o de entes privados, para prevenir un sinfín de enfermedades y mejorar la calidad de vida de la población española y en particular de las mujeres.

Nutrición

Crononutrición

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  • «Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo»
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Este refrán popular tiene su sentido si se aplica la cronobiología y la nutrición en relación al control del peso corporal. La diferencia entre la ganancia y la pérdida de peso en las personas está determinada por el momento del día en que se consume una comida, además de por su valor energético.

Ya en la década de los 70, el científico Franz Halberg, conocido como fundador de la cronobiología moderna, comprobó en sus diversos estudios en la Universidad de Minnesota (EE.UU.) que la distribución de la ingesta de los macronutrientes (proteínas, carbohidratos…) a lo largo del día influía en el peso corporal. Según los resultados de sus investigaciones, quienes tomaron una única comida de 2.000 calorías por la mañana perdieron en una semana entre uno y dos kilos de peso, mientras que quienes consumieron la misma comida con las mismas calorías por la tarde se mantuvieron en el mismo peso, e incluso ganaron kilos. Esto, obviamente es un experimento y no es correcto como alimentación saludable, pero si nos puede hacer reflexionar.

La crononutrición también puede traducirse en una mejor concentración, memoria y un sueño más reparador en los trabajadores a turnos, entre otros aspectos. La clave se haya en adaptar y adecuar el ritmo de las comidas y su composición, así como el ritmo de vida, a los biorritmos individuales.

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  • Las recomendaciones dietéticas de desayunar con pan o cereales están justificadas porque responden a la acción fisiológica descrita de óptimo aprovechamiento de los carbohidratos para la obtención de energía.
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De la misma manera, en el almuerzo se deberían incluir alimentos energéticos, sobre todo en forma de carbohidratos complejos como arroz, pasta, legumbres, pan y patatas, así como las versiones integrales de estos alimentos.

Las proteínas (carne, pescado, huevos…) se asimilan mejor por la noche y además estimulan la producción de melatonina, que es la hormona que nos ayuda a dormir

Podríamos resumir que el cuerpo desde aproximadamente las 5 de mañana a las 5 de la tarde consume energía (coincidiendo con las horas de mayor actividad), y desde las 5 de la tarde a las 5 de la mañana almacena energía y repara lo que en el cuerpo se ha deteriorado durante el día.