Nutrición

Comer bien para dormir mejor

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  • Los científicos trabajan desde hace décadas en determinar con más exactitud el efecto fisiológico de la comida según el momento en que se ingiere, la cantidad que se consume y su composición nutritiva. La clave se haya en adaptar y adecuar el ritmo de las comidas y su composición, a los biorritmos individuales.

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[fancy_header variation=”teal”]Cuando comer y qué comer[/fancy_header]

Una de las reglas básicas de alimentación, es hacer 5 comidas al día. ¿Y cómo las distribuimos?: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • De día [fancy_header variation=”teal”]nutrientes energéticos[/fancy_header]

Durante la primera parte del día, desde las 5 de la mañana hasta las 5 de la tarde, el cuerpo “consume” energía, es cuando normalmente más actividad tenemos (vamos a trabajar, al gimnasio…), por lo que necesitaremos alimentos energéticos, es decir carbohidratos. Un desayuno con pan o cereales, será óptimo, al igual que tomar en la comida pasta o arroz.

  • De noche [fancy_header variation=”teal”]nutrientes plásticos[/fancy_header]

Desde las 5 de la tarde, hasta las 5 de la mañana del día siguiente, la actividad va decreciendo hasta que nos dormimos, el cuerpo“repara (los tejidos que hemos “roto” durante el día) y acumula” energía para el día siguiente y es aquí, donde necesitaremos las proteínas (carne, pescado..)

Es también muy importante, en personas con problemas de sueño, limitar o evitar las bebidas ricas en cafeína o teína, a partir de las primeras horas de la tarde

La hora del día en la que tomemos cada alimento, no solo va a repercutir en nuestra calidad de vida, sino también en  nuestro peso.

“Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo.” Este refrán popular tiene su sentido si se aplica la cronobiología de la nutrición en relación al control del peso corporal. La diferencia entre la ganancia y la pérdida de peso en las personas está determinada, además de por la genética , por el valor energético de los alimentos y por el momento del día en que se consume una comida

Las personas  no nos alimentamos solo  porque sentimos hambre. El tiempo dedicado a la comida está determinado o muy condicionado por los hábitos sociales, el ritmo laboral, los turnos de trabajo, la conveniencia y la convivencia, además de otros condicionantes culturales, religiosos o de ocio.

No respetar aquello que nos pide el cuerpo como comer adecuadamente, dormir o descansar pasa factura y sus consecuencias orgánicas se hacen notar: insomnio, falta de atención y concentración, cansancio, depresión, además de acentuar enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y obesidad, entre otras. Por este motivo, el hecho de que la hora de la comida tenga importantes efectos sobre el organismo apoya la propuesta de que una  alimentación óptima requiere la consideración no sólo de qué alimentos se consumen, sino también de cuándo se consumen. 

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