Nutrición

Mujer y nutrición

Necesidades nutricionales de la mujer

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  • Las necesidades energéticas y nutricionales de la mujer varían con la edad y en las distintas etapas de su vida. Un ejemplo podría ser el envejecimiento, donde la mujer ha conseguido una mayor expectativa de vida (somos el segundo país del mundo en longevidad femenina después de Japón) que el hombre pero no siempre con una óptima calidad  ya que algunas enfermedades como la osteoporosis, algunos tumores o la obesidad, que se pueden prevenir con una nutrición y un estilo de vida saludables, están aumentado.

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Control del peso corporal

Una de las mayores preocupaciones de la mujer a lo largo de su vida es el control de su peso corporal. Esto le lleva en numerosas ocasiones al seguimiento de dietas que podríamos denominar “dietas mágicas” que solo van a provocar problemas más o menos graves de salud, así como malnutrición por exceso que va a derivar en sobrepeso u obesidad o malnutrición por defecto con trastornos de la conducta cómo anorexia o bulimia.

Equilibrio nutricional

En diferentes estudios se ha comprobado el desequilibrio en la alimentació,n en todos los grupos de edad, de la población femenina española con una tendencia al exceso de ingesta de proteínas y grasas y una disminución en la de hidratos de carbono complejos y fibra.

Algunos consejos [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • No realizar dietas sin control médico
  • No excluir alimentos por faltos mitos como que el pan engorda.
  • Intentar mantener el peso estable con variaciones fisiológicas de más/menos 1 kg.
  • Cuidar tanto la salud física como la psicológica ya que ambas están íntimamente ligadas.
  • Saciar en cada comida el “hambre física” y el “hambre psicológica” cocinando bien los alimentos, cuidando su presentación, dedicándole tiempo al momento comida…
  • Pequeños gestos como tener un mayor aporte de hierro, ácido fólico o calcio en las distintas etapas fisiológicas de la mujer, pueden suponer un gran beneficio para su salud.
  • Realizar actividad física regularmente. Está comprobado que el sedentarismo incita a tomar alimentos más ricos en grasas y azúcar…
  • Tener una correcta ingesta de agua a lo largo del día y desterrar otro falso mito: el agua en las comidas NO engorda.

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Todo esto nos lleva a reflexionar sobre la importancia de la educación nutricional desde la infancia y la realización de campañas por parte del Sistema Sanitario Nacional o de entes privados, para prevenir un sinfín de enfermedades y mejorar la calidad de vida de la población española y en particular de las mujeres.

Nutrición

Papel de la educación nutricional en la pérdida de peso

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  • En un estudio llevado a cabo entre la universidad de Montpellier y la de Casablanca se llegó a la conclusión de que la educación nutricional repercute sensiblemente en la pérdida de peso especialmente en las comunidades con pocos conocimientos sobre nutrición y sobre las consecuencias de la obesidad. 
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Participaron en el estudio 96 mujeres que se dividieron en 3 grupos: G0: de control; G1: participaron en un seminario de educación nutricional y el G2 que participo en 2 sesiones mensuales de educación nutricional. Se tomaron las medidas antropométricas (peso, altura, pliegues…) y la composición corporal (masa grasa, masa ósea, masa muscular…) al principio y a las 12 semanas, que es lo que duró el estudio.

A las 12 semanas el G1 perdió una media de 1.4 kg, el G2 perdió 3.2 kg y el G0 no mostró cambios significativos. Teniendo en cuenta que estos resultados se obtuvieron sin hacer dieta, solo con pequeños cambios en los hábitos aprendidos durante las sesiones de educación nutricional.

[fancy_header variation=»teal»]En una sociedad desarrollada como la nuestra, las fuentes de educación son muchas y muy variadas. Afortunadamente, y cada vez más, en los colegios se empieza a hablar de alimentación saludable[/fancy_header]

Estimularles a que tomen fruta, verdura, pescado, es importantísimo porque lo que aprendan lo mantendrán toda la vida. La familia sería, quizás, el ámbito más importante para enseñar a los niños a comer bien. Yo creo que no es necesaria mucha teoría, sino más bien práctica, es decir los niños harán lo que vean que los padres hacemos. Acostumbrarles a una alimentación variada, presentarles de forma apetitosa los platos, poner correctamente la mesa, evitar conflictos mientras se come (las notas o las trastadas las dejamos para otro momento) harán del momento de la comida un rato agradable donde charlar y disfrutar.
[fancy_header variation=»teal»]Los medios de comunicación pueden tener una influencia enorme en la educación nutricional pero, desgraciadamente, no siempre positiva[/fancy_header]

El divulgar noticias sobre estudios, hábitos, composición de los alimentos, etc., puede ser importante pero por otra parte tenemos la “cultura” a la delgadez con la publicación de fotos de modelos casi anoréxicas que no corresponden a la realidad de las personales “normales”. También, por supuesto, la publicidad de “alimentos no saludables” que por ser atractivos y “golosos” incitan a su consumo.

Los entes públicos (ministerios, comunidades, ayuntamientos) que con campañas bien estructuradas llegan a una población enorme. Y por último, pero no menos importante, el personal sanitario, pediatras, médicos de atención primaria, nutricionistas, entre otros, que con una labor del día a día van influyendo muy positivamente en la salud de sus pacientes.