Medicina estética

Flacidez en brazos

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  • Una de las zonas más complicadas de tratar, a nivel corporal, son los brazos. Su cara interna tiene una piel fina, comparable al interno del muslo, y un músculo, en la mayoría de los casos, poco tonificado bien porque no se hace ejercicio o bien porque no se hace de una forma adecuada lo que va a provocar que, a partir de los 45.50 años, sea frecuente la flacidez.

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Es muy importante seleccionar bien al paciente antes de empezar un tratamiento ya que de ello va a depender, en gran medida, el resultado del mismo. Brazos con mucha grasa o piel en exceso no serán buenos candidatos.

Cómo siempre en medicina estética, es aconsejable combinar más de una técnica para sumar resultados. En este caso, nuestro objetivo será la producción de colágeno para disminuir la flacidez y para ello usaremos: [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Hilos tensores de polidioxanona, un material reabsorbible (se reabsorbe a los 6-8 meses) que va a inducir la producción de colágeno y aumentar la microcirculación.
  • Mesoterapia con Silicio orgánico o DMAE para, también, reafirmar. Es una técnica ampliamente contrastada y con resultado muy buenos.

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La realización de ambos es sencilla, rápida y prácticamente indolora. Se realiza de forma ambulatoria, pudiéndose reincorporar a la vida profesional o social de forma inmediata.

Se aconseja la aplicación, media hora antes del tratamiento, de una crema anestésica para hacer el tratamiento  más confortable

Los efectos secundarios son prácticamente nulos excepto la posible aparición de pequeños hematomas que desaparecen al cabo de pocos días.

El colágeno se empieza a formar en las semanas siguientes al tratamiento por lo que los efectos se empezaran a notar no antes de 2 meses.

Por otra parte, es fundamental que se tonifique el músculo con ejercicios específicos para ello y que la piel esté bien hidratada para así tener un mejor resultado final.

Y por último es, también, aconsejable tomar, a partir de los 45-50 años,  colágeno hidrolizado para proporcionar al organismo “el material” necesario para sintetizar su propio colágeno.