Salud Corporativa

Consejos para viajar en avión

Los españoles realizamos el año pasado, más de 13 millones de viajes al extranjero,  gran parte de los cuales fueron cruzando “el charco” y en fechas estivas.

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  • Son varios los puntos que podemos tratar sobre las alteraciones que se provocan en nuestro organismo cuando estamos muchas horas en un avión.

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Algunas de ellas son: 

[fancy_header variation=»teal»]Jet lag[/fancy_header]

Es el desequilibrio que se produce en nuestro organismo por el cambio horario producido por viajar a largas distancias.

El ritmo circadiano son las variaciones fisiológicas que sufre nuestro organismo a lo largo del día. Está condicionado, fundamentalmente, por la luz y la oscuridad pero también por el ritmo de comidas, lo que nos hace pensar que para adaptarnos al nuevo horario será importante respetar el tipo de comida, es decir desayunar, comer, cenar…según el nuevo horario y no el del país de origen.

Los síntomas más frecuentes son: Cansancio, problemas digestivos, irritabilidad, alteraciones del sueño….que se pueden atenuar haciendo ejercicio antes de volar, no durmiendo a la llegada y “aguantando” hasta la nueva hora de dormir, tomar melatonina media hora antes de acostarnos(si no hay contraindicación que lo impida) para adaptarse más rápidamente al nuevo horario. …

[fancy_header variation=»teal»]Hinchazón de piernas[/fancy_header]

La inmovilidad, favorece la retención de líquidos que se van a acumular en las zonas más declives, es decir, en los pies y tobillos.

Ejercitar las piernas mientras se está sentado y levantarse cada hora para dar pequeños paseos es importante para reactivar la circulación.

En personas con patología vascular (varices, trombosis…) aumenta, de forma significativa,  el riesgo de sufrir una trombosis por la inmovilidad, lo que puede llegar a ser muy grave. Para evitarlo es siempre aconsejable el movimiento, usar medias de compresión y tomar, en vuelos de más de 2 ó 3 horas, ácido acetilsalicilico para evitar la formación de trombos, pero esto se deberá hacer, siempre, bajo supervisión médica.

[fancy_header variation=»teal»]Disminuir la sal[/fancy_header]

Es también aconsejable, disminuir la ingesta de sal para evitar la retención de líquidos. [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Deshidratación cutánea: La humedad en el avión, suele ser baja por lo que tras muchas horas de vuelo, sobre todo si no hemos bebido abundantes líquidos, nuestra piel va a estar deshidratada. Es aconsejable, aplicarse de vez en cuando una crema hidratante, si es posible con ácido hialuronico, para mantener una buena hidratación facial y beber muchos líquidos, fundamentalmente agua para mantener la de todo el organismo.
  • Ansiedad y miedo a volar: Podemos recurrir a técnicas de relajación y si es necesario tomar algún ansiolítico pero siempre bajo prescripción médica.

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Y, como siempre, ser positivos, pensando que nos esperan unos días estupendos, lo que hará que estos pequeños inconvenientes se noten menos.

¡!!Felices vacaciones!!!