Salud Corporativa

Salud cardiovascular

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  • Las enfermedades cardiovasculares engloban distintas patologías que afectan al corazón, al cerebro, al riñón…Las más frecuentes en España son la hipertensión y la hiperlipemia (colesterol, triglicéridos…altos) y suponen la principal causa de muerte por delante del cáncer.

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Entre los OBJETIVOS de la OMS ( Organización Mundial de la Salud) para el periodo 2013-2020, está reducir en un 25% el riesgo de muerte prematura por enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y neumopatias por tabaco y menciona que esto se podría conseguir con un estilo de vida saludable.

Algunos datos. [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • En España, se producen más de 70.000 infartos de miocardio graves de los que 30.000 fallecen antes de llegar al hospital.
  • En España generan un gasto de 4.000 millones de € anuales.
  • La comunidad de Madrid presenta una de las tasas más bajas de mortalidad de toda España situándose por debajo de la media nacional gracias, seguramente al Plan de Salud Cardiovascular, que está realizando, y que comprende actividades de promoción y prevención.

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En los últimos años, se ha visto como aumentaba el número de casos y disminuía la edad de las personas que las padecen, llegando a presentarse, el colesterol alto por ejemplo, incluso en niños y adolescentes por, sin duda, un cambio en la alimentación, se consumen más grasas y menos frutas y verduras y se hace una vida más sedentaria.

En estas enfermedades influyen: [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Factores no modificables (edad, sexo y herencia genética)
  • Factores modificables, que podemos controlar, como el tabaquismo, hipercolesterolemia, hipertensión arterial, diabetes, obesidad, abuso de alcohol, sedentarismo, stress…

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[fancy_header variation=»teal»]¿Qué podemos hacer para disminuir su incidencia y el número de muertes que producen?[/fancy_header]

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  • Controlar el peso intentando tener un peso saludable.
  • Hacer ejercicio de forma regular y adecuada al estado físico de cada persona.
  • Evitar el estrés y, si lo hay, intentar gestionarlo bien.
  • Cocinar de forma saludable: al vapor, al horno, a la plancha…evitando fritos y salsas muy elaboradas.
  • Reducir la ingesta de grasas animales. Evitar los alimentos precocinados y la bollería industrial.
  • Aumentar el consumo de fruta y verdura: 5 raciones al día.
  • Aumentar el consumo de pescado, sobre todo azul.
  • Disminuir la cantidad de sal en las comidas sustituyéndola, al menos en parte, por especies y hierbas aromáticas.
  • Evitar el tabaco, y por supuesto, también el ser fumador pasivo.
  • Moderar el consumo de café y alcohol. Un vaso de vino tinto, excepto cuando haya otras patologías que lo desaconseje, es recomendable.
  • Realizar controles médicos periódicos de tensión arterial, colesterol…sobre todo en personas con predisposición genética, en varones a partir de los 45 años y mujeres a partir de los 55 años.
  • Si la enfermedad ya ha sido diagnosticada y se ha puesto un tratamiento, seguir este rigurosamente así como los controles pautados por el médico.

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En un próximo artículo, hablaremos de cómo llevar una Alimentación Cardiosaludable