Antiaging, Medicina estética

Hilos tensores

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  • Los llamados Hilos Tensores o “Hilos mágicos” por su capacidad para, de forma no invasiva, combatir la flacidez han sido en los últimos años una revolución en Medicina estética.

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Los hilos de polidioxanona, material que se usa en cirugía cardiaca y digestiva, se implantan en la piel sin necesidad de incisiones dado el pequeño diámetro de la aguja donde están insertados. Este material reabsorbible (se reabsprben en 6-8 meses) produce una reacción biológica que va a hacer que se sinteticen fibras de colágeno y fibras elásticas que van a ser las que van a producir el “efecto lifting”. Son fáciles de usar y seguros por lo que se está produciendo, en los últimos años, un incremento en la demanda por parte de los pacientes.

Son muchos las zonas anatómicas donde podemos poner hilos tensores: brazos, mama, brazos, zona interior del muslo…pero, sin duda, “la zona estrella” es la cara ya que es donde mejores resultados se obtienen.

Un aspecto muy importante, es la selección del paciente candidato al tratamiento. Con los años va disminuyendo la capacidad del organismo de reaccionar ante estímulos y los hilos tensores lo son, por lo que cuanto más joven sea el paciente, mejores resultados obtendremos, lo que no quiere decir que no se puedan hacer hasta los 70- 75 años. Simplemente será necesario implantar un mayor número de hilos para conseguir un buen resultado.

También valoraremos la “calidad” de la piel y el grado de flacidez de haya ya que si hay un importante exceso de piel, no serán los hilos tensores el tratamiento ideal y, quizás, sí un lifting quirúrgico.

Cuando buscamos rejuvenecer un rostro, es muy importante la valoración tridimensional para obtener un mejoramiento significativo. En medicina estética siempre se dice que las distintas técnicas se potencian entre sí, ya que cada una tiene efectos complementarios a las demás, de ahí la importancia de una valoración inicial por un médico experto para poder aconsejar el tratamiento más adecuado.

Y por último recordar la base de todo, sin la que ningún tratamiento de medicina estética hará el mismo efecto: la alimentación. Una correcta y saludable alimentación nos proporcionara los nutrientes necesarios para que nuestra piel tenga una buena “calidad” y aspecto así como para que nuestro organismo genere fibras elásticas y fibras de colágenos, aumente la regeneración celular…. En resumen para que nuestro cuerpo y, en concreto, nuestra piel rejuvenezca y tengan salud.