Nutrición

Perder peso después de Navidad

Adelgazar y adquirir hábitos saludables

Cómo reducir calorías

La Navidad es tiempo de celebraciones, reuniones…y la mayoría de las veces, por no decir siempre, el centro de las mismas es la comida. En esos días, solemos rompen nuestra rutina y además de comer más, se hace menos ejercicio, se bebe menos agua…lo que conlleva, en la mayoría de los casos, a un aumento, más o menos, importante de peso.

¿Qué  hacer para perder esos kilos?

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  • Lo primero que deberíamos hacer es volver, lo antes posible, a nuestra rutina, siempre y cuando esta sea la de tener unos hábitos de vida saludables.

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Alimentación

Desde el punto de vista cuantitativo, la alimentación es una “operación aritmética”. Imaginemos que tenemos una cuenta abierta, donde lo que comemos entra en la cuente y lo que consumimos (ejercicio, actividad física…) sale de la misma. Con este razonamiento, ya podemos concluir que: [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Si comemos más de lo que consumimos, engordaremos
  • Si comemos menos de lo que consumimos, adelgazaremos
  • Si comemos más o menos lo que consumimos, nos mantendremos.

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Y además podremos sacar otra conclusión muy importante: El adelgazar, engordar o manternos…dependerá tanto de lo que comamos, como de lo que consumamos

Ya sabemos por tanto, que tenemos que hacer para perder esos 2-3 kg que hemos cogido en Navidad: ¡¡Comer un poquito menos y consumir un poquito más!!

¿Cómo reducir la ingesta de calorías? [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Haciendo 5 comidas al día, evitaremos picos de hambre que nos harán fácilmente descontrolar y comer de forma compulsiva.
  • Quitar la grasa a los alimentos: el “gordo” del jamón, la piel del pollo, la capa que se queda en la superficie de un caldo cuando se enfría….
  • Evitar los “itos”: la galletita, el bomboncito, la rebanadita…son pequeñas cantidades de calorías que tomadas todos los días e, incluso, varias veces al día, suponen una cantidad muy importante de calorías.
  • Consumir alimentos desnatados: la leche, los yogures desnatados…tienen las mismas, o incluso mejores, propiedades nutricionales que los enteros pero ahorrándonos muchas calorías
  • La elección de bebidas light, tinto de verano (con gaseosa), “clara” (con gaseosa), zumo de tomate…puedes ser opciones refrescantes con muy pocas calorías.
  • Evitar los fritos, rebozados…ya que añaden muchas calorías, innecesarias,  a los alimentos.
  • ….

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¿Cómo aumentar el consumo de calorías? [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Aumentando la Actividad física: aprovechar cualquier ocasión para andar, subir escaleras…Todo suma!!!!
  • Aumentando el Ejercicio físico: Haciendo deporte, Pilates, pádel…al menos 2-3 veces a la semana.

Y cómo último consejo diría que sí:

  • Tenemos alguna  patología
  • Si son más de 2 o 3 kg los que nos sobran
  • Si no conseguimos perderlos y no queremos que se sumen a otros 2 o 3 de Semana Santa,  de verano…

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Acudamos a un médico para que nos ayude a perderlos y a aprender unos hábitos saludables que nos ayudaran a mantener el peso y a mejorar nuestra salud. 

cesta de frutas
Nutrición

Alimentación en Navidad

Consejos para no engordar en NAVIDAD

Navidad suele ser sinónimo de excesos a la hora de comer y beber pero…¿realmente los disfrutamos tanto???

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  • Los excesos de Navidad, no solo pueden ser la causa de unos kilos de más, pueden  provocar también problemas de salud sobre todo en personas con ciertas patologías como enfermedades cardiovasculares, diabetes…

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Lo primero que tendríamos que pensar es que en realidad los días “señalados” son el 24. 25 y 31 de diciembre y algo menos, el 1 y 6 de enero. El resto, que son la mayoría, son días normales donde solemos llevar nuestro ritmo habitual.

¿Qué podemos hacer para disfrutar de la Navidad sin tener “los efectos secundarios” provocados por los excesos? [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Intentar que la forma de cocinar los alimentos sea lo más saludable posible, limitar el uso de grasas, salsas….
  • Una buena costumbre sería, antes de empezar a comer, pensar durante unos segundos lo que vamos a tomar, podríamos decir “organizar nuestra comida”. Según lo que haya, el apetito que tengamos….decidiremos “qué y cuánto” tomaremos de cada plato. Esto, sin duda, evitará que comamos sin control.
  • Comer lentamente, saboreando cada bocado, cómo si hiciéramos una “cata del alimento”…..comeremos menos y lo disfrutaremos más.
  • Podemos, por supuesto, tomar 1 o 2 copas de vino pero no es necesario que nos bebemos la cosecha entera. El agua nos quitará la sed, nos ayudará a hacer mejor la digestión por….0 calorías!!!!
  • Es importante que compensemos los excesos comiendo menos en las siguientes comidas o haciendo algo de ejercicio. Si el día de Navidad, por ejemplo, hemos comido más de lo habitual y nos hemos levantado de la mesa a las 6 de la tarde, por la noche, podremos tomar algo de fruta, yogur….para cenar o bien al día siguiente nos iremos al gimnasio o a pasear
  • Los días no festivos, deberíamos intentar mantener nuestra rutina: hacer 5 comidas al día, beber abundantes líquidos, dormir las horas necesarias, hacer actividad física (andar, subir escaleras…) y ejercicio físico (ir al gimnasio, hacer algún deporte….) …esto nos ayudará a compensar “los excesos” de los días festivos.
  • Cómo el resto del año, nos deberíamos pesar una vez a la semana (nunca todos los días, ni varias veces al día). Siempre el mismo día de la semana, a la misma hora y en las mismas condiciones para ir viendo la evolución de nuestro peso, sabiendo que las variaciones fisiológicas del mismo son de más/menos 1 kg.

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¡Seguro que con un poquito de cuidado, disfrutamos de la Navidad!

Nutrición

Consejos para una saludable Navidad.

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  • Navidad, nutricionalmente hablando, no tiene porque ser sinónimo de excesos. Podemos celebrar las fiestas sin necesidad de, cuanto menos, coger 2 ó 3 kgs y para ello, me gustaría hacer algunas consideraciones:

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  • Los días de fiesta son 5: el 24, 25 y 31 de enero y el 1 y 6 de enero. El resto de los días son laborales y por lo tanto podemos llevar  una alimentación totalmente normal, intentando mantener nuestra rutina de horarios, comidas, sueño…
  • Quizás en este periodo, podemos tener algo más de tiempo libre, lo que podríamos aprovechar para aumentar nuestra actividad física (paseos…) o nuestro ejercicio físico (hacer algún deporte…). Nos ayudará a estar bien física y psicológicamente, además de ayudarnos a compensar los pequeños excesos que hayamos hecho en las fechas señaladas.
  • En este periodo, solemos tener más cenas, ya sean de empresa, amigos….pero ¿en febrero no salimos también a cenar? Con esto quiero decir, que en estas cenas no es “necesario” ingerir un montón de calorías, solo porque sea  Navidad. Podemos disfrutar de la compañía, del restaurante…sin necesidad de exagerar.
  • Es importante diferenciar el “hambre física” del “hambre psicológica”. La primera es fisiológica e indica la necesidad de ingerir alimentos porque distintos parámetros de nuestro organismo así lo indican (glucosa en sangre…), mientras que la segunda es la que sentimos muchas veces, porque tenemos un problema o  porque sentimos tristeza, rabia, ansiedad…pero si esto sirviera para paliar estas emociones, lo podría ver,  hasta casi, bien, pero lo que realmente suele suceder es que, no solamente no resolvemos el problemas si no que añadimos otro al sentirnos culpables por haber hecho algo que no queríamos y el sentimiento de culpabilidad nos hará comer más, y  más comemos más culpables…entrando en un circulo absurdo y del que cada vez es más difícil salir.

 

Deberíamos pararnos a pensar unos segundos cuando tenemos ganas de comer, cuánto hay de una y de otra. Si la que predomina es la psicológica, deberíamos intentar desviar la atención haciendo algo que nos guste, que nos gratifique y así después de unos minutos veremos que, no solamente no hemos desfallecido por no comer, si no que estamos contentos por no haberlo hecho, lo que nos servirá para, en veces sucesivas, repetirlo y controlarlo cada vez más fácilmente.

  •  También para saciar el “hambre psicológica”, es muy importante que cuidemos los detalles a la hora de sentarnos a la mesa ( pero no solo en Navidad!!!). Poner bien la mesa, comer con tranquilidad saboreando los alimentos, presentar los platos de forma atractiva (verduras de distintos colores, una ramita de especie, un plato bonito…), así como evitar ver la TV, leer el periódico o contestar mails mientras comemos ya que no seremos conscientes de lo que hemos comido tanto en cantidad como en calidad.

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[fancy_header variation=»teal»]Feliz y saludable Navidad[/fancy_header]