Nutrición

Apoyo psicológico en el tratamiento de la Obesidad

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  • La obesidad es un compleja enfermedad multifactorial, no solo la genética o el balance positivo entre lo que se come y lo que se consume predisponen a padecer sobrepeso u obesidad, también la “parte psicológica” es fundamental.

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Cómo suelo decir a mis pacientes: “el problema no son los kilos, el problema es la causa que los ha provocado y si no quitamos la causa, no hemos quitado el problema”, por eso el tratamiento debe tener dos objetivos, uno la pérdida de peso y otro, no menos importante, cambiar los comportamientos para que además la pérdida de peso se mantenga en el tiempo.

Para empezar hay que decir que es más probable que se mantenga el peso cuando: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Se ven los cambios en el estilo de vida como algo permanente y no como algo que terminara cuando se llegue a un peso saludable.
  • Se tiene un apoyo psicológico en el tiempo con la ayuda de las personas que nos rodean y del médico que nos ha seguido la dieta
  • Se hace ejercicio regularmente
  • Se interpretan las pequeñas “recaídas” que se puedan tener como algo positivo y fisiológico en el camino para conseguir mantener el peso.

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Algunos aspectos sobre los que debemos trabajar en el tratamiento del sobrepeso o la obesidad son: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Autocontrol: Es importantísimo que el paciente identifique sus comportamientos a la hora de alimentarse, hacer ejercicio…esto se trabaja con la terapia cognitivo conductual que en una primera fase nos va a ayudar a conocernos a nosotros mismos y las circunstancias que nos rodean (por qué quiero adelgazar, quienes son “mis socios” o mis “saboteadores”, cual son mis alimentos o mis momentos “potencialmente peligrosos”…) y en una segunda, a tener las herramientas necesarias para gestionar nuestra alimentación y llevar un estilo de vida saludable.
  • Fijación de objetivos reales  a corto o medio plazo, nunca a largo, ya que si las metas se ven muy lejanas se viven como algo inalcanzable. Una valoración periódica de “lo que he conseguido y de lo que me queda por conseguir” es fundamental para seguir adelante.
  • Comportamiento alimentario: centrarnos en el acto de comer evitando estímulos que nos distraigan, harán que se saciará  antes nuestra “hambre física y psicológica” y además con mucha menor cantidad de comida. Comer despacio, no ver la TV mientras comemos…son algunos de los hábitos que deberíamos tener.
  • Prevención y tratamiento de las recaídas: como ya hemos dicho, son una parte fisiológica del cambio. No se deben vivir como un fallo o un fracaso sino todo lo contrario, deben ser una parte del camino que nos enseña a hacer pequeñas correcciones para estabilizar y mantener la pérdida de peso en el tiempo.

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Niños, Nutrición

Obesidad infantil

La obesidad es uno de los problemas nutricionales más importantes, llegando a ser considerado, en algunos países, una epidemia por el alto porcentaje de la población que la padece. Causa un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión…lo que supone no solo un problema de salud, si no también económico por el mayor gasto sanitario, bajas laborales, absentismo….que provoca.

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  • Para prevenir la obesidad es importante educar a los adultos en un estilo de vida saludable,  pero si no empezamos a actuar sobre los niños la incidencia de esta enfermedad será siempre más elevada.

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En estos momentos más del 16% de los niños españoles son obesos, lo que convierte a España en el 4º país de la unión europea con mayor tasa de obesidad, precedido solo por Italia, Malta y Grecia.

[fancy_header variation=”teal”]Causas[/fancy_header]

Las causas de la obesidad infantil son múltiples. Básicamente podemos clasificarlas en:[fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  1. Genéticas. Existen genes que predisponen a la obesidad. Test genético de la obesidad 
  2. Factores externos:[fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]
  • Malos hábitos alimentarios: Cada vez es más frecuente la comida rápida y poco elaborada (incluso en casa) rica en grasas con una ingesta calórica elevada. La referencia debería ser seguir una alimentación basada en nuestra dieta mediterránea.
  • Sedentarismo: Actualmente los niños, pasan muchas horas con el ordenador, consola, televisión…y muy pocas jugando al aire libre, lo que es sinónimo de bajo consumo calórico
  • Mala gestión emocional como baja autoestima, ansiedad…
  • Patología como el hipotiroidismo, síndrome de cushing….

[fancy_header variation=”teal”]Prevención[/fancy_header]

Podemos actuar sobre los niños para prevenir la obesidad en distintos ambientes:[fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Familia: Es donde se realiza la parte más importante de la educación.

Si los padres comen correctamente, sus hijos, por imitación, también lo harán.

A los niños no hay que explicarles que las espinacas son buenas porque tienen mucho hierro, por ejemplo…si no que hay que comerlas para dar ejemplo.

Si los padres hacen deportes, los niños también lo harán y las actividades familiares serán más activas: ir en bici, al parque, excursiones…

Si los padres están estresados, lo transmitirán a sus hijos y esto llevara, frecuentemente, a comer de forma exagerada e incluso compulsiva.

  • Colegio: Es la segunda fuente de educación para el niño. Podremos actuar en primer lugar proporcionando un menú saludable en los comedores escolares y segundo dando charlas y concienciando a los maestros para que a través de juegos transmitan unos hábitos saludables.
  • Sociedad: con campañas para concienciar de la necesidad de llevar una vida saludable, promover actividades para que participen las familias…tanto en el sistema sanitario nacional como fuera de él.

Como resumen, diría que la prevención de la obesidad infantil depende, fundamentalmente, de los adultos que tenemos relación con el niño (padres, maestros, médicos, dirigentes políticos…)