Nutrición

Hacer una compra inteligente

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  • En los últimos tiempos ha cambiado mucho la forma de adquirir los alimentos, tenemos poco tiempo y muchas veces la compra “importante” se hace mensual o quincenalmente y semanalmente sólo se compran  los productos perecederos por lo que es más importante, si cabe, hacer “una compra inteligente” ya que será fundamental a la hora de hacer una alimentación saludable y además nos ayudara a ahorrar una cantidad importante de tiempo y dinero.

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La planificación, pues, es importante. Mi consejo seria que previamente organizáramos el menú de la semana. Mediante  papel y lápiz, un excell  o una de las muchas aplicaciones que existen, decidiremos que vamos a comer cada día y a partir de ahí, ver lo que tenemos en la despensa, frigo y congelador y que es lo que nos falta y necesitamos comprar. Con esto último haremos la lista de la compra con la que en muy poco tiempo saldremos del supermercado habiendo comprado lo que nos hacía falta y no las mil cosas innecesarias que solemos comprar. Además tendremos la seguridad que cuando vayamos a cocinar, dispondremos de todos los ingredientes necesarios para cocinar platos saludables.

En la lista de la compra deberíamos hacer 3 columnas: alimentos que no necesitan frio, los refrigerados y los congelados y será en este mismo orden en el que deberíamos ir metiéndolos en el carro  para no romper la cadena del frio.

Los productos envasados deberán estar en perfecto estado. No deben estar abombados, abollados o dañados.

Los congelados no deben tener  escarcha o cristalitos de hielo ya que esto es indicio de que se ha roto la cadena del frio.

Es muy importante leer, siempre, las etiquetas de los alimentos para elegir lo que queremos y no lo que la marcas comerciales, mediante la publicidad, nos quieran vender. Miraremos la fecha de caducidad y la de consumo preferente, así como la composición para saber claramente lo que estamos comprando (calorías, grasas, azucares…).

Sería interesante, cada vez que vayamos al supermercado, dedicarle unos minutos a un tipo de producto que consumamos habitualmente (cereales, yogures…), para que comparando  3 ó 4 de cada uno de ellos, hagamos un pequeño estudio de mercado que nos servirá, de ese momento en adelante, para  comprar con información y de forma inteligente.

Por último, el transporte de los alimentos también es importante. Pondremos en bolsas diferentes, los productos que puedan ser tóxicos (productos de limpieza, perfumería…) de los comestibles, así como los congelados o los que necesitan refrigeración en bolsas térmicas para mantener la temperatura.