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Envejecimiento y deporte

Siempre hemos dicho que el deporte enlentece el envejecimiento al ser, junto con la alimentación y una buena gestión emocional, uno de los pilares del estilo de vida saludable,  pero esto puede no ser así, si deporte va unido a polución, exposición a rayos solares o no está hecho de acuerdo a nuestra condición física y entrenamiento entre otras muchas cosas.

El envejecimiento viene determinado en un 35% aproximadamente por factores genéticos y un 65% por factores externos como alimentación, estrés, actividad física, sueño, tabaco…

Entre los múltiples beneficios del deporte está:

  • Contribuir al control del peso
  • Disminución de la grasa
  • Aumento de la fuerza muscular, la flexibilidad y la densidad ósea
  • Mejora de la ventilación pulmonar
  • Disminuye  la frecuencia cardiaca
  • Mejora la autoestima, el insomnio, el estrés o la ansiedad.

¿Cuál son los factores externos que aceleran nuestro envejecimiento? 

  • Radicales libres.

Estos se producen en nuestro organismo cuando el entrenamiento es excesivo y esto dependerá, obviamente, de nuestra forma física y nuestro nivel de entrenamiento. Lo que para una persona puede ser dar un paseo para otra, no entrenada, puede suponer un esfuerzo si su vida es muy sedentaria, por lo que es importante y necesario hacer ejercicio pero “razonable”, progresivo y dirigido por un profesional para evitar efectos no deseados de su práctica.

  • Rayos solares 

Los deportes al aire libre son muy beneficiosos, sobre todo a nivel psicológico, pero añaden un factor negativo, si no se controla, como es la excesiva exposición a los rayos solares que producirán un aumento de los radicales libres en nuestro organismo además de efectos negativos en la piel como son arrugas, manchas e incluso, si es muy prolongada y hay una predisposición genética, tumores como el melanoma.

  • Polución

Cuando el aire libre está contaminado por los coches, industrias…vamos a respirar sustancias nocivas para nuestra salud y nuestra piel va a estar en contacto con ellas

  • Sustancias químicas

Cuando los deportes son de agua, sobre todo en piscina, estaremos en contacto con sustancias de desinfección que pueden provocar sequedad, descamación o incluso dermatitis en nuestra piel.

¿Qué podemos hacer para minimizar estos daños? 

  • En primer lugar, como ya hemos dicho hacer un ejercicio saludable evitando un entrenamiento excesivo para nuestro organismo.
  • Evitar las horas centrales del día, sobre todo en verano, para realizar deporte al aire libre
  • Usar una correcta protección solar en todas las zonas expuestas al sol
  • Aplicando antes y después de nadar sustancias protectoras para la piel.
  • Hacer una buena hidratación antes, durante y después del ejercicio.
  • Tomar alimentos ricos en antioxidantes como frutas, verduras…e incluso, bajo prescripción médica, una suplementación si fuera necesaria
  • Hidratar bien la piel y aportarle antioxidantes con cremas adecuadas
  • Hacer que el deporte sea placentero para tener una gran suplementación “extra” de antioxidantes.
Nutrición

Obesidad y cáncer

“Si previenes la Obesidad, previenes el cáncer” 

La Obesidad y el Cáncer son 2 de las principales enfermedades que afectan a nuestra sociedad.

Algunos datos: [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • El 25%, aproximadamente, de la población mayor de 18 años tiene obesidad, el 39% presenta sobrepeso y el 36% obesidad abdominal
  • La obesidad se asocia a una menor actividad física
  • La obesidad es más frecuente en un nivel socioeconómico y educacional bajo.
  • Los hábitos dietéticos poco saludables aumentan la incidencia de la obesidad y el sobrepeso.

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Hasta ahora no había ninguna duda entre la estrecha relación existente entre la obesidad y la diabetes tipo 2, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares…pero desde no hace mucho tiempo, se ha visto que también está íntimamente relacionada con el aumento en la incidencia de algunos tumores como el de colo-rectal, mama en mujeres post menopaúsicas, endometrio, riñón, esófago y páncreas. Otros como el de hígado, vesícula biliar cardias, tiroides y algunos hematológicos necesitan más estudios para confirmarlo pero se piensa también en su estrecha relación.

Los mecanismos por lo que aumenta esta incidencia no se conocen del todo pero se ha visto que en la mayoría de los casos, interviene el aumento de algunas hormonas como los estrógenos en el cáncer de mama post menopaúsico.

Igualmente se ha comprobado que no solo es más frecuente la aparición de algunos tumores en personas con obesidad o sobrepeso sino que también empeora el pronóstico una vez diagnosticada la enfermedad y es más probable la recidiva del tumor durante la evolución del mismo.

La actividad física es un factor importante para evitar el aumento de peso y, no hay duda, que también para “protegernos” de la diabetes tipo 2, del cáncer colo-rectal, de mamá post menopaúsico y de endometrio entre otros.

Todo esto nos lleva a pesar que es importantísima la prevención de la obesidad y el sobrepeso como una de las medidas más importantes para reducir el riesgo de cáncer en la población así como realizar campañas de cribado oncológico en la población con sobrepeso u obesidad para hacer un diagnóstico precoz de posibles tumores.

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  • Por último recordar que un “simple” estilo de vida saludable, es decir dieta mediterránea, actividad física regular y de acuerdo a nuestro entrenamiento y condición física, evitar el estrés, dormir bien….puede, sin duda, prevenirse no solo la obesidad y el sobrepeso sino también el riesgo de padecer alguno de los tumores más frecuentes de la actualidad.

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Nutrición

Alimentación y prevención del cáncer

Aprovechando que hoy es el Día Mundial del Cáncer de Mama vamos a ver como una alimentación saludable previene el cáncer y es un buen coadyuvante de su tratamiento.

La Organización Mundial de la Salud indica los factores que, directa o indirectamente, inciden en la aparición del cáncer. Son (por orden de importancia): [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Tabaquismo
  • Obesidad y  sobrepeso
  • Escaso consumo de frutas y verduras
  • Sedentarismo o escasa actividad física
  • Consumo de alcohol

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De estos 5, 4 tienen que ver con la alimentación 

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  • Hoy en día no hay ninguna duda que el patrón alimentario más saludable e importante en la prevención del cáncer es la Dieta Mediterránea. La incidencia del cáncer de mama, el de colon, esófago o páncreas es menor cuando se sigue este tipo de alimentación.

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Características de la Dieta Mediterránea [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • Consumo frecuente de aceite de oliva, frutas y verduras de temporada, legumbres, pescado, cereales (mejor integrales), agua
  • Consumo moderado: vino, huevos, lácteos (mejor desnatados), carnes blancas,
  • Consumo esporádico: carnes procesadas, grasas, azucares.

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Además de en la prevención, multitud de estudios científicos han demostrado que una alta adherencia a la dieta mediterránea reduce la mortalidad cuando la enfermedad ha aparecido [fancy_list style=»arrow_list» variation=»teal»]

  • 10% la general por cáncer
  • 14% la de cáncer colorectal
  • 4% la de cáncer de próstata
  • 56% la de canceres digestivos y respiratorios
  • En el cáncer de mama se ha visto que disminuye su incidencia de 2,9 a 1,1/1000 personas cuando a la dieta mediterránea se le añade una suplementación de aceite de oliva
  • Una de las pocas excepciones es el cáncer de páncreas cuya incidencia está relacionada con el alto consumo de carbohidratos refinados (pan blanco, pasta, arroz…no integrales…) y de alcohol.

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Además de la calidad nutricional de los alimentos es muy importante el componente emocional que la alimentación tiene a nivel tanto personal como social y podemos decir que desde este punto de vista la Dieta Mediterránea tiene una buena palatabilidad (gusto) y sigue fielmente las tradiciones culinarias de los países mediterráneos por lo que ha sido proclamada por la UNESCO como  Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad.

Recientemente ha sido revisado el concepto de Dieta Mediterránea y se ha ampliado a estilo de vida saludable tradicional de la cultura mediterránea incluyendo la actividad física, las relaciones sociales, deportes colectivos, siesta…tan característico de nuestro país.

Según todo lo dicho anteriormente, sería fácil pensar que la incidencia de cáncer en España es baja pero nada más lejos de la realidad ya que nuestro país, junto con EEUU, Canadá o Australia, está entre las más altas del mundo y esto es, sin duda,  por el alejamiento que ha habido en los últimos años  de la Dieta Mediterránea, sobre todo entre los jóvenes, y el acercamiento a la “dieta del fast food”

Es pues importante, que valoremos nuestra cultura gastronómica y volvamos a la dieta que se ha consumido siempre en España, nuestra magnífica Dieta Mediterránea.