Nutrición

Alimentos funcionales

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  • El concepto de alimento funcional surgió en Japón en los años 80.

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Las autoridades sanitarias, vieron la necesidad de mejorar la salud de las personas ancianas, al aumentar la esperanza de vida y así disminuir los gastos sanitarios.

Los alimentos funcionales, se caracterizan, además de por sus propiedades nutricionales, por tener algunas propiedades especificas sobre la salud que se obtienen al:

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  • Eliminar alguno de sus componentes. Ejemplo: azúcar para disminuir el aporte calórico.
  • Incrementar la concentración de algún nutriente. Ejemplo: Leche enriquecida en calcio.
  • Adicción de alguna sustancia. Ejemplo: cafeína en bebidas energéticas.

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En Estados Unidos la FDA en los años 90 permitió “las alegaciones de salud” en los alimentos, siempre y cuando hubiera evidencias científicas que las avalasen.

Desde el 1 de julio de 2007, la Unión Europea legisló la información que debe constar en las etiquetas de productos alimentarios eliminando todos los mensajes que pudieran resultar engañosos o confusos y se exigió que los compuestos funcionales estén presentes en la proporción necesaria para lograr el efecto buscado.

La UE apoya el uso de dos alegaciones de salud para los alimentos funcionales:
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  • Alegaciones de mejora de las funciones fisiológicas del organismo. Ejemplo: Alimentos ricos sustancias para mejorar la flora intestinal.
  • Alegaciones de reducción de riesgo de padecer enfermedades. Ejemplo: Alimentos ricos en calcio para prevenir la osteoporosis.

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Actualmente se comercializan en España más de 200 alimentos funcionales lo que supone una importante cuota de mercado del gasto en alimentación.

Algunos tipos de alimentos funcionales:

Leche y derivados:
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  • Leche enriquecida con Omega 3, fibra, calcio, vitamina D…
  • Leches y yogures fermentados con probióticos.
  • Leche con bajo contenido en lactosa.
  • Yogures enriquecidos con calcio, Vitamina D…
  • Mantequilla enriquecida con fitoesteroles, calcio…

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Cereales:
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  • Fortificados con vitaminas y minerales.
  • Pan enriquecido con ácido fólico.
  • Cereales integrales…

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Bebidas:
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  • Zumos enriquecidos con vitaminas y minerales.
  • Bebidas isotónicas para deportistas.
  • Bajos en sal.
  • Vinos ricos en resveratrol.
  • Bebidas con bajo contenido calórico.

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Huevos:
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  • Enriquecidos con omega 3.

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Alimentos light:
La disminución calórica se realiza a expensas de sustituir los azúcares por edulcorantes o disminuir la cantidad de grasas.
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  • Bebidas light.
  • Mahonesas light.
  • Mermeladas light.
  • Chicles sin azúcar.

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Alimentos energizantes:
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  • Bebidas ricas en cafeína, teina…
  • Caramelos de café.

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Condimentos:
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  • Sal yodada.

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Como resumen, podemos decir que los alimentos funcionales consumidos en el contexto de una dieta equilibrada y acompañados de un estilo de vida saludable pueden ayudar a mejorar nuestra salud y/o prevenir algunas enfermedades.

1 pensamiento sobre “Alimentos funcionales”

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