Nutrición

Consejos para una saludable Navidad.

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  • Navidad, nutricionalmente hablando, no tiene porque ser sinónimo de excesos. Podemos celebrar las fiestas sin necesidad de, cuanto menos, coger 2 ó 3 kgs y para ello, me gustaría hacer algunas consideraciones:

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  • Los días de fiesta son 5: el 24, 25 y 31 de enero y el 1 y 6 de enero. El resto de los días son laborales y por lo tanto podemos llevar  una alimentación totalmente normal, intentando mantener nuestra rutina de horarios, comidas, sueño…
  • Quizás en este periodo, podemos tener algo más de tiempo libre, lo que podríamos aprovechar para aumentar nuestra actividad física (paseos…) o nuestro ejercicio físico (hacer algún deporte…). Nos ayudará a estar bien física y psicológicamente, además de ayudarnos a compensar los pequeños excesos que hayamos hecho en las fechas señaladas.
  • En este periodo, solemos tener más cenas, ya sean de empresa, amigos….pero ¿en febrero no salimos también a cenar? Con esto quiero decir, que en estas cenas no es “necesario” ingerir un montón de calorías, solo porque sea  Navidad. Podemos disfrutar de la compañía, del restaurante…sin necesidad de exagerar.
  • Es importante diferenciar el “hambre física” del “hambre psicológica”. La primera es fisiológica e indica la necesidad de ingerir alimentos porque distintos parámetros de nuestro organismo así lo indican (glucosa en sangre…), mientras que la segunda es la que sentimos muchas veces, porque tenemos un problema o  porque sentimos tristeza, rabia, ansiedad…pero si esto sirviera para paliar estas emociones, lo podría ver,  hasta casi, bien, pero lo que realmente suele suceder es que, no solamente no resolvemos el problemas si no que añadimos otro al sentirnos culpables por haber hecho algo que no queríamos y el sentimiento de culpabilidad nos hará comer más, y  más comemos más culpables…entrando en un circulo absurdo y del que cada vez es más difícil salir.

 

Deberíamos pararnos a pensar unos segundos cuando tenemos ganas de comer, cuánto hay de una y de otra. Si la que predomina es la psicológica, deberíamos intentar desviar la atención haciendo algo que nos guste, que nos gratifique y así después de unos minutos veremos que, no solamente no hemos desfallecido por no comer, si no que estamos contentos por no haberlo hecho, lo que nos servirá para, en veces sucesivas, repetirlo y controlarlo cada vez más fácilmente.

  •  También para saciar el “hambre psicológica”, es muy importante que cuidemos los detalles a la hora de sentarnos a la mesa ( pero no solo en Navidad!!!). Poner bien la mesa, comer con tranquilidad saboreando los alimentos, presentar los platos de forma atractiva (verduras de distintos colores, una ramita de especie, un plato bonito…), así como evitar ver la TV, leer el periódico o contestar mails mientras comemos ya que no seremos conscientes de lo que hemos comido tanto en cantidad como en calidad.

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[fancy_header variation=”teal”]Feliz y saludable Navidad[/fancy_header]

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