Nutrición

Sobrepeso y obesidad

[squeeze_list style=”arrow_list”]

  • La Organización Mundial de la Salud define el sobrepeso y la obesidad, como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

[/squeeze_list]

El índice de masa corporal (IMC), es una indicación simple de la relación entre el peso y la talla del individuo. .. Se considera sobrepeso si éste es superior a 25 y obesidad si está por encima de 30, aunque según mi parecer, tiene unos límites como es que no tiene en cuenta la edad, la constitución o la masa muscular, entre otros, de cada persona.

Las causas, que provocan el sobrepeso o la obesidad, son múltiples: genéticas, metabólicas, socioeconómicas, psicológicas…pero en último lugar y con influencia de todas las anteriores la causa fundamental  es un desequilibrio entre el ingreso y el gasto de calorías, ósea que hay “más entradas que salidas” .Podríamos compararlo a la cuenta bancaría, donde tenemos que hacer cuentas  tanto con lo que entra, como con lo que sale para que las “cuentas nos cuadren”.

En los últimos años se ha ido modificando nuestra alimentación tradicional, con una tendencia al aumento de la ingesta de alimentos hipercalóricos, ricos en grasas y azúcares y la tendencia a la disminución de la actividad física también contribuyen a ello. Hemos pasada de nuestra famosa y admirada Dieta Mediterránea, a la comida rápida.

El sobrepeso y la obesidad tienen graves consecuencias para la salud. El riesgo aumenta progresivamente a medida que lo hace el IMC.

Son múltiples las enfermedades cuya aparición, evolución y pronóstico se ven influenciadas: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Cardiovasculares (especialmente las cardiopatías y los accidentes vasculares cerebrales), que ya constituyen la principal causa de muerte en todo el mundo, con 17 millones de muertes anuales.
  • La diabetes, que se ha transformado rápidamente en una epidemia mundial.
  • Las enfermedades del aparato locomotor, y en particular la artrosis.
  • Algunos cánceres como el de endometrio, mama y colon.

[/fancy_list]

Una mención aparte requiere la obesidad infantil: Tanto en Europa como en Estados Unidos, desde los años noventa hasta hoy, la incidencia de la obesidad infantil se ha duplicado. España se ha convertido en el cuarto país de la Unión Europea con mayor número de niños con problemas de sobrepeso, presentando un cuadro de obesidad en un 16,1% entre menores de 6 a 12 años de edad, superado apenas por los datos de Italia, Malta y Grecia. Un hecho alarmante en una sociedad que lleva en su “currículo” una de las mejores dietas alimentares del mundo: la dieta mediterránea, y en el cual hace solo cinco años presentaba apenas un 5% de menores obesos.

La probabilidad, que un niño sea obeso, siéndolo sus padres, es 10 veces superior a la del niño cuyos padres están en peso forma.

Tratamiento Integral de la Obesidad[fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

La pérdida de peso, debe ser gradual y encaminada a evitar su recuperación, por lo que es tan importante perder peso, como cambiar los hábitos erróneos para luego poder mantenerlo  con facilidad.

  • Las dietas deben adecuarse lo máximo posible a cada paciente, a su estilo de vida, a sus gustos y a su presupuesto. Debe ser flexible a la vez que eficaz. “La dieta se debe adaptar a la vida y no la vida a la dieta”.
  • La actividad física es fundamental no solo en el tratamiento de la obesidad, sino también porque debe formar parte de nuestro estilo de vida. Incrementa el consumo de energía y reduce el riesgo de enfermedades asociadas. Aumenta la autoestima, ayuda a combatir el estrés y mejora el estado de ánimo. Es el “mejor ansiolítico” que existe. Debe ser controlada y progresiva.
  • La modificación del  estilo de vida, forma parte del tratamiento a largo plazo de una enfermedad crónica, como lo es la obesidad. Los cambios no deben provocar ni rechazo ni dificultad, han de ser lo más atractivos posibles y deben recordar constantemente sus ventajas. Normalmente estos cambios, no son tan drásticos como la gente cree. Con pequeñas modificaciones se consiguen muy buenos resultados. Les pongo un ejemplo: Si yo pongo una cucharadita de azúcar en el café, tomo 3 cafés al día, estaré asumiendo 1095 cucharitas de azúcar al año. Una cucharadita son 5 gr de azúcar, cada gramo tiene 4 kcal, ósea que una cucharadita tiene 20 kcal. Multiplicadas por 1095, son 21.900 kcal, que divididas por 9 kcal que tiene un gr de grasa, nos da 2433 gr. Quiere decir que si yo cambio la cucharadita de azúcar por sacarina, me estoy evitando engordar casi 2.5 kg al año. Increíble, ¿verdad?. Y como este ejemplo, podríamos poner muchos otros: leche y lácteos descremado, bebidas light…..

[/fancy_list]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *