Nutrición

Qué tipo de persona eres a la hora de hacer una dieta?

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  • Los desequilibrios emocionales más frecuentes que nos hacen ingerir alimentos de forma incontrolada son: ansiedad, depresión, soledad, problemas sentimentales, alegría/placer, aburrimiento, miedo (a la perdida de algo o alguien)….y estos van a ser la clave, la mayoría de las veces para encontrar la causa del sobrepeso.

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Oficialmente no hay  patrones definidos  para clasificar a las personas que siguen una dieta. Cada paciente puede seguir un  comportamiento distinto.

De forma “práctica” podríamos definir algunos perfiles de personas en sobrepeso y lo que les caracteriza a la hora de seguir una dieta: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • A.” Llevo toda la vida a dieta y no consigo adelgazar”:

Suelen ser  personas inconstantes, con objetivos poco definidos .Es lo que yo llamo estar a dieta “psicológica”, es decir están pensando siempre en la dieta pero en realidad la hacen durante pocos días o incluso horas, la empiezan a las 8 de la mañana y a las 5 de la tarde ya la han dejado y al día siguiente algo parecido.

 

  • B. “La comida calma mi estrés y ansiedad”:

Podríamos decir que son las personas que quieren todo “aquí y ahora”, son impulsivas y meditan poco las decisiones. Buscan la gratificación inmediata para calmar un desequilibrio emocional que la mayor parte de las veces no saben identificar correctamente. Comen por impulso y esto suele llevar a tener  sentimiento de culpabilidad que les lleva a comer más entrando en un círculo vicioso.

  •  C. “He hecho 1000 dietas”:

Son las personas que quieren conseguir las cosas sin esfuerzo y rápidamente. No quieren afrontar el problema  y son poco consecuentes con las complicaciones que ello puede producir en su salud. La situación en vez de mejorar, se suele agravar ya que cada vez, después de hacer muchas dietas, se adelgaza más difícilmente, psicológicamente se está más cansado y cada vez el problema, lejos de solucionarse, se agrava.

  • D. “Hacer dieta es para mí un suplicio”:

Suele suceder en las personas poco disciplinadas y que les cuesta aceptar las normas. La mayor parte de las veces, la dificultad en seguir una dieta está en que hay que “hacer lo que te dicen y no lo que quieres” en cada momento. Ven siempre la parte negativa de la dieta que , obviamente, como todas las cosas la tiene, pero no ven la positiva que es obtener unos resultados que les va a hacer sentirse bien física y psicológicamente.

Estos son solo algunas de las muchas formas de afrontar una dieta. Creo que lo más importante es identificar el problema, en este caso el sobrepeso, las consecuencias que puede tener sobre nuestra salud (enfermedades cardiovasculares, diabetes, motoras…) y decidir solucionarlo definitivamente resolviendo la causa que lo ha producido  con un cambio de estilo de vida que , la mayor parte de las veces, mucho más fácil de los que podemos pensar a priori.

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Salud Corporativa

Consejos para viajar en avión

Los españoles realizamos el año pasado, más de 13 millones de viajes al extranjero,  gran parte de los cuales fueron cruzando “el charco” y en fechas estivas.

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  • Son varios los puntos que podemos tratar sobre las alteraciones que se provocan en nuestro organismo cuando estamos muchas horas en un avión.

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Algunas de ellas son: 

[fancy_header variation=”teal”]Jet lag[/fancy_header]

Es el desequilibrio que se produce en nuestro organismo por el cambio horario producido por viajar a largas distancias.

El ritmo circadiano son las variaciones fisiológicas que sufre nuestro organismo a lo largo del día. Está condicionado, fundamentalmente, por la luz y la oscuridad pero también por el ritmo de comidas, lo que nos hace pensar que para adaptarnos al nuevo horario será importante respetar el tipo de comida, es decir desayunar, comer, cenar…según el nuevo horario y no el del país de origen.

Los síntomas más frecuentes son: Cansancio, problemas digestivos, irritabilidad, alteraciones del sueño….que se pueden atenuar haciendo ejercicio antes de volar, no durmiendo a la llegada y “aguantando” hasta la nueva hora de dormir, tomar melatonina media hora antes de acostarnos(si no hay contraindicación que lo impida) para adaptarse más rápidamente al nuevo horario. …

[fancy_header variation=”teal”]Hinchazón de piernas[/fancy_header]

La inmovilidad, favorece la retención de líquidos que se van a acumular en las zonas más declives, es decir, en los pies y tobillos.

Ejercitar las piernas mientras se está sentado y levantarse cada hora para dar pequeños paseos es importante para reactivar la circulación.

En personas con patología vascular (varices, trombosis…) aumenta, de forma significativa,  el riesgo de sufrir una trombosis por la inmovilidad, lo que puede llegar a ser muy grave. Para evitarlo es siempre aconsejable el movimiento, usar medias de compresión y tomar, en vuelos de más de 2 ó 3 horas, ácido acetilsalicilico para evitar la formación de trombos, pero esto se deberá hacer, siempre, bajo supervisión médica.

[fancy_header variation=”teal”]Disminuir la sal[/fancy_header]

Es también aconsejable, disminuir la ingesta de sal para evitar la retención de líquidos. [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Deshidratación cutánea: La humedad en el avión, suele ser baja por lo que tras muchas horas de vuelo, sobre todo si no hemos bebido abundantes líquidos, nuestra piel va a estar deshidratada. Es aconsejable, aplicarse de vez en cuando una crema hidratante, si es posible con ácido hialuronico, para mantener una buena hidratación facial y beber muchos líquidos, fundamentalmente agua para mantener la de todo el organismo.
  • Ansiedad y miedo a volar: Podemos recurrir a técnicas de relajación y si es necesario tomar algún ansiolítico pero siempre bajo prescripción médica.

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Y, como siempre, ser positivos, pensando que nos esperan unos días estupendos, lo que hará que estos pequeños inconvenientes se noten menos.

¡!!Felices vacaciones!!!

Nutrición

Trastorno por atracón

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  • El trastorno por atracón es una alteración de la conducta alimentaria consistente en la sensación irrefrenable de ingerir alimentos, sobretodo ricos en grasas y azucares, de forma exagerada y compulsiva. Se diferencia de la bulimia, en que para contrarrestarlo, las personas afectadas no se provocan el vómito. Comporta, en muchos casos, sobrepeso e incluso obesidad, por el alto número de calorías ingeridas.

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Las personas que lo padecen, suelen tener un control muy estricto, en la vida cotidiana, de la cantidad y calidad de los alimentos que consumen por estar siempre “a dieta”, hasta que pierden ese control y sobreviene el atracón.

En EEUU, lo padece el 3.5% de las mujeres y el 2% de los hombres, llegando a presentarlo el 30% de las personas que empiezan un tratamiento para bajar peso.

La causa que lo provoca, tiene que ver con los mecanismos de recompensa a nivel cerebral y posiblemente, también haya factores genéticos predisponentes al desarrollo del trastorno.

[fancy_header variation=”teal”]Características del atracón[/fancy_header]

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  • Falta de control sobre el consumo de alimentos.
  • Sentimiento de “culpabilidad” por la pérdida del control.
  • Consumo de grandes cantidades de alimentos.
  • Sensación físicamente desagradable después de la ingesta (“muy llenos”, nauseas…)
  • Suele haber una emoción, sentimiento o pensamiento que lo desencadena: tristeza, rabia, ansiedad, aburrimiento….

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[fancy_header variation=”teal”]Tratamiento[/fancy_header] [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

 

  • En primer lugar, si son episodios que se repiten con una cierta frecuencia y durante un tiempo prolongado, acudir a un médico para que nos ayude. Cuanto más tiempo pase sin tratamiento, más difícil será solucionarlo.
  • Identificar las circunstancias que desencadenan el atracón y las circunstancias en que se produce: horario más frecuente, lugar, estado emocional, personas que me acompañan….así como el sentimiento que se produce después de la ingesta descontrolada: culpabilidad, tristeza, pesadez física….
  • Evitar estar siempre “a dieta”. Cuando es necesario, por sobrepeso, obesidad…, la dieta se empieza, se hace bien y se termina, para luego llevar una alimentación saludable, ya que de lo contrario se estará solo a “dieta psicológica” ya que en realidad la dieta no se sigue.
  • Si es necesario hacer dieta, evitar que estas sean muy restrictivas, ya que un control alimentario exagerado, no solamente no evitará los atracones, sino que incluso puede hacer que aumenten.
  • La terapia cognitivo- comportamental, es una herramienta muy buena para cambiar los hábitos y darnos las herramientas necesarias para la buena gestión de nuestra alimentación.

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Y para concluir, una frase de las que siempre digo a mis pacientes:

Más vale un bombón de vez en cuando, que no la caja entera cuando no puedo más”