Nutrición

Índice de Masa Corporal y sus limitaciones

Seguro que en multitud de ocasiones han oído hablar del Índice de Masa corporal (IMC) y seguro, también, que si lo han calculado, les ha dicho que deberían pesar una cifra que les habrá parecido  imposible de conseguir, pues bien, vamos a ver que es el IMC y cual son las limitaciones que justifican esos valores que tan poco nos gustan.

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  • El IMC es una medida aceptada internacionalmente para dar unos rangos en los que definimos si una persona está en  normo peso, sobrepeso,  obesidad o bajo peso. El IMC o Índice de Quetelet, relaciona el peso con la talla de una persona, siendo exactamente la fórmula  para calcularlo sería el peso en kg dividido por la altura, en metros, al cuadrado.

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IMC fórmula

 

Y  la lectura de sus valores la siguiente:

Tabla-IMC

Para entenderlo bien, me gustaría definir: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

–  Los 3 tipos de constituciones corporales que existen:

  • Leptosómico: Es alto y delgado. Ejem: Don Quijote
  • Pícnico: Bajito y gordito. Ejem: Sancho Panza
  • Atlético: Alto, corpulento, musculoso. Ejem: Ronaldo

–  Composición de nuestro cuerpo:

  • Masa grasa: grasa
  • Masa ósea: huesos
  • Masa muscular: los músculos
  • Masa residual: líquidos….

Después de conocer esto, ya rápidamente podemos  intuir algunas limitaciones del IMC.

El IMC no tiene en cuenta:

  • El sexo. Las mujeres, a igualdad de altura, en general, pesan menos que los hombres porque su masa ósea y muscular son menores
  • Edad: Un padre que mide 1.70 y tiene 60 años y su hijo que , también, mide 1.70 pero tienen 25 años
  • Constitución: si Ronaldo y Don Quijote pesasen lo mismo, pesarían muchos kilos de diferencia porque Ronaldo tiene mucha más masa muscular que Don Quijote.

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Por tanto es importante valorar si estamos o no en sobrepeso solo haciendo el IMC. Lo más correcto sería hacer una antropometría, para diferenciar si el exceso de peso es por exceso de grasa y saber la distribución que esta tiene en el cuerpo (importante para calcular el riesgo cardiovascular por ejemplo); por aumento de la masa muscular como es el caso de los culturistas o deportistas profesionales o si nuestra constitución corporal nos hace ser “corpulentos” y por lo tanto pesar más que uno que no lo es.

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  • Mi fórmula personal para calcular el peso saludable de una persona es la siguiente:

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Quito el 10 % de los centímetros que exceden del metro.  [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Añado 1 kg por cada 5 años que la edad de la persona supere los 25
  • Añado 1 kg por cada embarazo si es mujer
  • Corrijo por experiencia en 2-3 kg por la constitución.

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Ejemplo: Mujer de 1.70 de altura, 45 años, leptosómica  y con 2 embarazos

70 – 7(10% de 70)+5(edad)- 3 (constitución) +2(embarazos)= 67 kg

Medicina estética, Nutrición

Antropometría

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  • Las diferencias entre la actividad deportiva que realizan las personas marcan en muchos casos mas diferencia entre personas que la propia genética. El músculo humano tiene una gran capacidad de adaptación. Pero de la misma manera que la musculatura de una persona que realiza ejercicios de fortalecimiento puede multiplicarse, las personas que no realizan ninguna actividad pueden observar como la musculatura termina atrofiándose.

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Todos los seres humanos somos diferentes. Como ya vimos, la genética, la actividad que realizamos, la alimentación, y otros factores no menos importantes, determinan nuestro aspecto físico. Desde siempre los científicos han querido clasificarnos según diferentes criterios, uno de ellos es según nuestra constitución.

En el deporte no podía ser menos. Cada uno de ellos requiere una predisposición de diversas cualidades físicas y distinta formación corporal, por ejemplo un Atleta de fondo, necesita un cuerpo distinto que un Escalador, ya que el primero deberá tener un perfecto equilibrio entre desarrollo muscular y linealidad y claramente un componente graso bajo. Mientras que el segundo, necesitará indiscutiblemente un cuerpo fuerte, y sin embargo equilibrado en su linealidad y peso graso.

A este tipo de estructura corporal llamamos Biotipo o Somatotipo, y cada deportista requiere un biotipo distinto según el deporte que éste practique. Además, cabe destacar que además no puede ser modificado por el entrenamiento, ya que está condicionado por factores genéticos; el entrenamiento deportivo no hace otra cosa que potenciar y explotar las cualidades físicas necesarias para cada biotipo.

La Cineantropometría, sería el método más correcto para determinar no sólo el peso idóneo sino también el SOMATOTIPO de cada deportista. Se trata pues del estudio de la forma, composición y proporción humana, utilizando medidas del cuerpo; su objetivo es comprender el movimiento humano en relación con el ejercicio, desarrollo, rendimiento y nutrición.

Con la utilización de las medidas antropométricas y recordando la definición de Cineantropometría y su técnica, podemos estudiar la forma del cuerpo humano también llamado BIOTIPO. Este aspecto es el que nos interesa, y por tanto el que vamos a tratar en este articulo.

El somatotipo ofrece un método para evaluar en tres dimensiones referidas como endomorfismo (relacionado con la adiposidad o acumulación de grasa), mesomorfismo (desarrollo osteo-muscular o complexión muscular) y ectomorfismo (o linealidad relativa o estructura ósea). Pero ningún atleta es 100 por 100 endomorfico, mesomorfico o ectomorfico, pues existe una variación entre los distintos biotipos y atletas, y por lo tanto responden a una combinación entre ella.

[fancy_header variation=”teal”]Tipos básicos de Somatotipo[/fancy_header]

somatotipo

Vamos a seleccionar a dos deportistas de diferentes especialidades, aunque no excesivamente dispares entre ellas: un varón corredor de fondo y un triatleta profesional. A simple vista no podemos definir si nuestro biotipo se ajusta al del perfil deportivo del triatleta o del atleta de fondo. Por ello vamos a desarrollar el método idóneo para llegar a nuestro objetivo: determinar si morfológicamente somos los primeros o los segundos.

En primer lugar se realizaron las medidas antropométricas utilizando instrumentos específicos y siguiendo un mismo protocolo. Se atendía de la misma manera a ciertos hábitos que son importantes tener en cuenta para que la valoración sea lo más ajustada posible.

Para el estudio de la composición corporal se han utilizado fórmulas y métodos complejos. En cuanto a lo que nos ocupa, para la valoración Antropométrica del somatotipo se utilizó el método propuesto de Heath–Carter (1990).

Los resultados obtenidos han sido los siguientes:

TRIATLETA                                                                      ATLETA DE FONDO

PESO: 69,4                                                                           PESO: 63,5

TALLA: 175,8                                                                      TALLA, 175

IMC: 22,4                                                                               IMC: 20,73


Composición corporal

Kg

%

Masa grasa

8,62

12,4

Masa muscular

32,34

46,8

Masa ósea

11,73

16,9

Masa residual

16,73

24,1

Composición corporal

Kg

%

Masa grasa

5,1

8

Masa muscular

24,8

39

Masa ósea

18,3

28,9

Masa residual

15,3

24,1

 

 

 

TRIATLETA

Somatotipo

ATLETA DE FONDO

2,1

Endomorfismo

1,9

4,5

Mesomorfismo

3,8

2,9

Ectomorfismo

3,6

 

 

 

De acuerdo con los  valores numéricos obtenidos para cada componente, el somatotipo del TRIATLETA  es MESOMORFO –  BALANCEADO,  es decir, mesomorfia dominante, siendo la ectomorfia y endomorfia semejantes.

Según el somatotipo del Atleta de Fondo es  ECTOMORFO – ENDOMORFO, la ectomorfia y endomorfia predominan en relación a la mesomorfia que es claramente menor.

 

A la vista de estos resultados, hay unas conclusiones claras:

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  • En cuanto al peso, altura e Indice de Masa Corporal, podemos ver que no existe diferencia significativa entre los datos del triatleta y el atleta de fondo, si bien es cierto que el peso del atleta es menor.
  • El triatleta suele realizar un entrenamiento específico que no le restringe su peso como al atleta, pudiendo conservar un porcentaje de grasa ligeramente superior
  • Sin embargo en la composición corporal, el triatleta precisa un componente muscular mas elevado que el del atleta, ya que no sólo cuenta con el desarrollo muscular de las extremidades superiores sino también de los brazos y el tronco.
  • Las características óseas mas favorables para la natación, ciclismo y carrera, es decir el triatlón, son diferentes a otros deportes, no es necesario tener una altura corporal elevada, es más, parece que sujetos con menor altura realizan mejor las adaptaciones musculares y obtienen mejores resultados.
  • Aunque el somatotipo ideal sea el que proponemos, esto sólo indica que es mas fácil para el sujeto que se ajusta al modelo. Los demás lo tomaremos como un reto.

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Después de estas consideraciones, nos podemos preguntar, ¿Estas exploraciones son válidas para mí? La respuesta es sí, realmente nos pueden ayudar a mejorar en nuestro deporte, ya que nos indican el peso, el desarrollo muscular y el porcentaje de grasa más adecuado, así nuestro rendimiento, sin duda, mejorará. ¿Cómo lo lograremos? Modificando nuestros hábitos alimenticios y realizando el entrenamiento acorde a nuestro posible déficit. Por tanto las antropometrías son unas valoraciones médico deportivas adecuadas, que nos ayudan en nuestros objetivos deportivos de salud y de rendimiento.

                                                                                      Dra. Mª Jesús Nuñez.

                                                                          Especialista en Medicina del Deporte