Medicina estética, Nutrición

Decálogo para la “operación bikini”

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  • Se acerca el buen tiempo, o mejor dicho ya está aquí, y con él  empezamos a pensar en la “operación bikini”. A quien más o  a quien menos, le sobran 2 ó 3 kg tiene poco tono muscular, algo de celulititis, una “barriguita cervecera”.…

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Algunas recomendaciones [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • 1. Evita, absolutamente, las dietas milagro. Pueden ser peligrosas para tu salud y en la mayoría de los casos, no resolverán el problema del sobrepeso, si no que lo aumentaran. Recuerda que el problema no son los kilos, si no la causa que los ha provocado y, por tanto, si no eliminamos la causa, no habremos eliminado el problema.
  • 2. Come 5 veces/día. Evitando las comidas copiosas, con mucha grasa y los azucares simples (dulces).
  • 3. Come despacio y mastica bien. Sentirás antes la sensación de saciedad y con menos cantidad de comida, estarás igualmente satisfecho. Evita la TV, el ordenador…mientras comes. Dedica un tiempo a comer, pon bien la mesa, presenta de forma atractiva los platos…tu “hambre psicológica” se saciará en cada comida y así evitaras atracones cuando no la puedes controlar más.
  • 4. Sigue el siguiente esquema que cumple las reglas de la cronobiología de la nutrición:

Desayuno: Café con leche, infusión o yogur. Tostada con aceite y tomate.

Media mañana: Una fruta, yogur, leche….con café o infusión

Comida: Pasta, arroz, legumbres, verduras…

Media tarde: Fruta, yogur, leche….con café o infusión

Cena: Carne, pescado, huevos y/o quesos frescos, verduras…

  • 5. Trata de comer un poquito menos y hacer un poquito más de ejercicio, con ello el balance será negativo y perderás peso lentamente
  • 6. Mantén una buena hidratación, bebiendo frecuentemente  pequeñas cantidades de agua u otros líquidos (en menor cantidad).
  • 7. Evita o limita al máximo, los “piques” tanto dulces como salados (patatas fritas, galletas, chuches…). Tienen muchas calorías y además suelen ser de “mala calidad” (grasas saturadas, azucares…).
  • 8. Gestiona bien tus emociones: cuídate, haz por lo menos 1 vez al día algo que te guste y que te gratifique (que no sean cosas de comer), dedica  tiempo a algún hobby, disfruta de las pequeñas cosas….
  • 9. Controla el estrés: es una de las principales causas de comer de forma impulsiva, de problemas cardiovasculares….
  • 10.  Haz ejercicio físico (gimnasio, algún deporte…) y actividad física (andar, subir escalera…), siempre de acuerdo a tus condiciones físicas y a tu entrenamiento.

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En resumen: lleva un estilo de vida saludable, pero a ser posible, no solo ahora, si no durante todo el año y así evitaras la operación bikini 2015.

 

 

 

Nutrición

Crononutrición

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  • “Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”
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Este refrán popular tiene su sentido si se aplica la cronobiología y la nutrición en relación al control del peso corporal. La diferencia entre la ganancia y la pérdida de peso en las personas está determinada por el momento del día en que se consume una comida, además de por su valor energético.

Ya en la década de los 70, el científico Franz Halberg, conocido como fundador de la cronobiología moderna, comprobó en sus diversos estudios en la Universidad de Minnesota (EE.UU.) que la distribución de la ingesta de los macronutrientes (proteínas, carbohidratos…) a lo largo del día influía en el peso corporal. Según los resultados de sus investigaciones, quienes tomaron una única comida de 2.000 calorías por la mañana perdieron en una semana entre uno y dos kilos de peso, mientras que quienes consumieron la misma comida con las mismas calorías por la tarde se mantuvieron en el mismo peso, e incluso ganaron kilos. Esto, obviamente es un experimento y no es correcto como alimentación saludable, pero si nos puede hacer reflexionar.

La crononutrición también puede traducirse en una mejor concentración, memoria y un sueño más reparador en los trabajadores a turnos, entre otros aspectos. La clave se haya en adaptar y adecuar el ritmo de las comidas y su composición, así como el ritmo de vida, a los biorritmos individuales.

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  • Las recomendaciones dietéticas de desayunar con pan o cereales están justificadas porque responden a la acción fisiológica descrita de óptimo aprovechamiento de los carbohidratos para la obtención de energía.
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De la misma manera, en el almuerzo se deberían incluir alimentos energéticos, sobre todo en forma de carbohidratos complejos como arroz, pasta, legumbres, pan y patatas, así como las versiones integrales de estos alimentos.

Las proteínas (carne, pescado, huevos…) se asimilan mejor por la noche y además estimulan la producción de melatonina, que es la hormona que nos ayuda a dormir

Podríamos resumir que el cuerpo desde aproximadamente las 5 de mañana a las 5 de la tarde consume energía (coincidiendo con las horas de mayor actividad), y desde las 5 de la tarde a las 5 de la mañana almacena energía y repara lo que en el cuerpo se ha deteriorado durante el día.