Salud Corporativa

Salud corporativa

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  • Hoy en día no existe ninguna duda en la relación directa entre el bienestar de los empleados y la productividad de la empresa.

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La competitividad, la inseguridad o el estrés hacen que las condiciones laborales sean cada vez más insalubres lo que supones enormes costes por falta de asistencia, baja productividad, gastos médicos, etc. Podríamos decir, en términos empresariales, que la salud debería ser una estrategia empresarial y que las empresas deberían invertir en salud.

La Organización Internacional del trabajo (OIT) alerta sobre las consecuencias del estrés laboral al definirlo como una enfermedad peligrosa para las economías industrializadas y en vías de desarrollo que perjudica la productividad de la empresa, así como la salud física y mental de los trabajadores.

Una empresa que prevé estar muchos años en el mercado, debería invertir en medios y recursos para incentivar la salud de sus empleados, no solo con el tradicional reconocimiento anual sino con buenos programas de salud corporativa.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) define la Salud como el estado de completo bienestar físico, psíquico y social. Esto nos va a dar las claves para definir dónde el grupo de profesionales (médico nutricionista, médico del deporte, psicólogo, coaching, fisioterapeuta, entrenador personal…) tiene que actuar:[fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Nutrición: una alimentación saludable es la base para prevenir enfermedades y enlentecer el envejecimiento.
  • Actividad física: es uno de los pilares básicos de la salud y el bienestar.
  • Equilibrio emocional: para tener un bienestar psicológico mediante coaching, control del estrés, autoestima…

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En una empresa habría que distinguir dos grupos de personas a tener en cuenta en la salud corporativa:[fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Directivos de alto nivel que por su responsabilidad y estrés pueden necesitar un apoyo distinto al del resto de personal.
  • Trabajadores que, dependiendo del trabajo que desempeñen, pueden tener unas u otras necesidades.

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Lo primero que se aconseja hacer al empezar un programa de salud corporativa es pasar un cuestionario de salud compuesto de ocho partes (función física, función social, rol físico, rol emocional, salud mental, vitalidad, dolor corporal y salud general). Es auto-administrable y se rellena en 5-10 minutos. Nos dará dos puntuaciones resumen: una medida física y otra mental.

Además, es aconsejable rellenar un test de estilo de vida que nos ofrecerá mucha información sobre lo que podemos mejorar en cada persona.

A continuación, según los resultados, se elaborará un programa personalizado de salud corporativa para la empresa dependiendo de los recursos humanos y del tiempo que la misma quiera emplear. Podrá estar compuesto de algunas de las siguientes acciones:[fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Educación Nutricional con Talleres de alimentación saludable, sobrepeso y obesidad, alimentación cardiosaludable, comer fuera de casa, desarrollo de material didáctico (folletos, posters..).
  • Asesoría a los servicios de restauración con diseño de menús, composición nutricional de los platos servidos, inspección de buenas prácticas de higiene y manipulación de los alimentos), decoración de los comedores, etc.
  • Apoyo psicológico nutricional mediante el envió diario de un mail/recordatorio que formará parte de un calendario de salud y bienestar para incentivar el cumplimiento de los objetivos o el recuerdo de hábitos en vías de adquisición.
  • Envío, vía email, de artículos sobre temas de interés: lectura de las etiquetas de los alimentos, menú semanal, compra inteligente… Es aconsejable realizarlo una vez a la semana.
  • Una acción al mes para mejorar tu salud: ponernos el objetivo de crear un hábito saludable al mes.
  • Consulta médica online.
  • Identificación de grupos de riesgo: valoración y seguimiento de empleados con patologías como sobrepeso, obesidad, hipertensión, hiperglucemia, etc., mediante controles presenciales u online teniendo como herramienta para la teleasistencia, una plataforma instalada en la propia empresa y con la que podremos controlar el peso, la glucosa o la presión arterial, hacer un ECG de control o una prueba de esfuerzo para evaluar la evolución del entrenamiento físico.
  • Talleres de corrección postural.
  • Valoración de la actividad “rutinaria” mediante el uso de podómetro.
  • Masaje terapéutico y/o preventivo de 30 minutos.
  • Masaje exprés: masaje realizado en silla ergonómica, focalizado en las partes del cuerpo donde se acumula mayor tensión (cabeza, cuello, hombros, espalda) de unos 15 minutos de duración. Se realiza con la ropa puesta y no requiere de un espacio relevante.
  • Sesiones semanales de Pilates (o técnica similar) en grupo para mejorar la capacidad física de los empleados.
  • Sesiones de pausa activa realizadas en el propio lugar de trabajo mediante estiramientos durante 15 minutos para aliviar las tensiones acumuladas.
  • Talleres de ejercicio saludable.
  • Valoración de la condición física personal mediante plataforma instalada en la propia empresa o prueba de esfuerzo realizada en un centro médico de confianza.
  • Sesiones de coaching en grupo: autoconocimiento, descubrir nuestras fortalezas y debilidades para un mejor entendimiento de una nutrición saludable.
  • Identificación de necesidades.
  • Cómo influyen las emociones en el organismo: equilibrio/desequilibrio emocional y cómo repercute en nuestra forma de alimentarnos.
  • Plan de acción: herramientas para desbloquear situaciones incómodas en el día a día de un planteamiento nutricional.
  • Taller en habilidades emocionales y sociales: reforzar el autoestima, gestión del estrés, entrenamiento en resiliencia y cómo superar adversidades a través de la motivación y de la confianza.
  • Crear una conciencia en la conducta para un cambio de hábitos en la alimentación.

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