Nutrición

Trastornos de la conducta alimentaria

Cada vez es más frecuente encontrarnos en la consulta con Trastornos de la Conducta Alimentaria distintos a los más conocidos como la Obesidad, la Anorexia Nerviosa o la Bulimia de las que no nos ocuparemos en este artículo.

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  • Los trastornos de la conducta alimentaria son más frecuentes en las grandes poblaciones y, sin duda, tienen que ver, en gran parte,  con el excesivo culto al cuerpo y a los irreales cánones de belleza que los medios de comunicación difunden y a los que, sobretodo, muchos jóvenes quieren parecerse.

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En la mayoría de los casos pasan desapercibidos por ser su sintomatología no muy evidente pero, dejados sin tratamiento, pueden evolucionar a situaciones más complicadas.

Algunos de ellos son: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Potomania: Deseo de beber grandes cantidades de agua de forma compulsiva con sensación de placer al hacerlo.
  • Ortorexia: Preocupación patológica por la comida sana lo que lleva, en muchos casos, a suprimir alimentos de la alimentación de forma drástica como la carne, lácteos…sin ser sustituidos por otros de similares propiedades nutricionales.
  • Ebriorexia: Muchos jóvenes, fundamentalmente mujeres, saben que el alcohol contiene un gran número de calorías por lo que, para no renunciar a él cuando salen, prefieren estar gran parte del día sin comer para compensar la ingesta que tendrán con las bebidas alcohólicas.
  • Síndrome del comedor nocturno: Es uno de los más frecuentes en personas obesas. Interrumpen el sueño para comer, llegando a ingerir grandes cantidades de alimentos. Se suele acompañar de falta de apetito al despertarse por lo que no suelen desayunar.
  • Flexitarianismo: Son personas que han decidido hacer una dieta vegetariana pero que ocasionalmente no la cumplen al tomar, por decisión propia, carne, pescados u otros alimentos.
  • Sadorexia: Son personas que siguen métodos de adelgazamiento que podrimos clasificar de masoquistas al producirse un maltrato corporal. Suele ser una combinación de anorexia, bulimia y ortorexia.
  • Permarexia: Son personas que hacen mil dietas, la mayoría de las veces de las llamadas “dietas milagros” para no engordar o adelgazar. En algunos casos, podría evolucionar a anorexia o bulimia.
  • Bulimarexia: Se podría decir que combina atracones de la bulimia con negación a comer de la anorexia junto con momentos de hiperactividad.
  • Trastorno del comedor compulsivo: Es una forma de bulimia incompleta ya que no hay una alteración importante de la percepción del propio cuerpo así como no suelen vomitar o recurrir a purgas para compensar los atracones (características ambas de la bulimia)

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Consejo: Ante la aparición de cualquier síntoma, que haga sospechar el inicio de alguno de estos trastornos, acudir a un médico para evitar la evolución de la enfermedad.

Nutrición

Trastorno por atracón

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  • El trastorno por atracón es una alteración de la conducta alimentaria consistente en la sensación irrefrenable de ingerir alimentos, sobretodo ricos en grasas y azucares, de forma exagerada y compulsiva. Se diferencia de la bulimia, en que para contrarrestarlo, las personas afectadas no se provocan el vómito. Comporta, en muchos casos, sobrepeso e incluso obesidad, por el alto número de calorías ingeridas.

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Las personas que lo padecen, suelen tener un control muy estricto, en la vida cotidiana, de la cantidad y calidad de los alimentos que consumen por estar siempre “a dieta”, hasta que pierden ese control y sobreviene el atracón.

En EEUU, lo padece el 3.5% de las mujeres y el 2% de los hombres, llegando a presentarlo el 30% de las personas que empiezan un tratamiento para bajar peso.

La causa que lo provoca, tiene que ver con los mecanismos de recompensa a nivel cerebral y posiblemente, también haya factores genéticos predisponentes al desarrollo del trastorno.

[fancy_header variation=”teal”]Características del atracón[/fancy_header]

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  • Falta de control sobre el consumo de alimentos.
  • Sentimiento de “culpabilidad” por la pérdida del control.
  • Consumo de grandes cantidades de alimentos.
  • Sensación físicamente desagradable después de la ingesta (“muy llenos”, nauseas…)
  • Suele haber una emoción, sentimiento o pensamiento que lo desencadena: tristeza, rabia, ansiedad, aburrimiento….

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[fancy_header variation=”teal”]Tratamiento[/fancy_header] [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

 

  • En primer lugar, si son episodios que se repiten con una cierta frecuencia y durante un tiempo prolongado, acudir a un médico para que nos ayude. Cuanto más tiempo pase sin tratamiento, más difícil será solucionarlo.
  • Identificar las circunstancias que desencadenan el atracón y las circunstancias en que se produce: horario más frecuente, lugar, estado emocional, personas que me acompañan….así como el sentimiento que se produce después de la ingesta descontrolada: culpabilidad, tristeza, pesadez física….
  • Evitar estar siempre “a dieta”. Cuando es necesario, por sobrepeso, obesidad…, la dieta se empieza, se hace bien y se termina, para luego llevar una alimentación saludable, ya que de lo contrario se estará solo a “dieta psicológica” ya que en realidad la dieta no se sigue.
  • Si es necesario hacer dieta, evitar que estas sean muy restrictivas, ya que un control alimentario exagerado, no solamente no evitará los atracones, sino que incluso puede hacer que aumenten.
  • La terapia cognitivo- comportamental, es una herramienta muy buena para cambiar los hábitos y darnos las herramientas necesarias para la buena gestión de nuestra alimentación.

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Y para concluir, una frase de las que siempre digo a mis pacientes:

Más vale un bombón de vez en cuando, que no la caja entera cuando no puedo más”