Antiaging, Medicina estética

Protección solar

Protectores solares

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  • Llega la época de vacaciones y con ello la exposición al sol aumenta ya que son muchas las horas que permanecemos en la playa o en montaña al aire libre.

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Las campañas, tanto de instituciones públicas como de empresas privadas, para prevenir los muchos efectos negativos que un exceso de exposición al sol tiene sobre nuestra piel (entre los que se encuentra el cáncer), han ayudado a que la población tome conciencia de ello y haga que el uso de protectores solares este, afortunadamente, en aumento.

La radiación solar se compone de diferentes partes: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • luz visible. Induce el bronceado en las pieles oscuras pero no en las claras
  • luz ultravioleta: UVC, UVB y UVA: Son las que provocan, fundamentalmente, el daño a la piel tanto inmediatamente como de forma tardía
  • Infrarrojo: Son las que provocan el efecto de calor al llegar a la superficie terrestre y son las responsables de la formación de radicales libres y con ello el fotoenvejecimiento acelerado de la piel.

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Radiación UV

La radiación UV se compone de 3 bandas, la C, B y A.  [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • UVC: Es filtrada casi en su totalidad por la capa de ozono
  • UVB: El 70% de la que llega a la piel es absorbida por el estrato corneo, el 20% llega a la epidermis y solo el 10% penetra en la dermis.
  • UVA: El 70% aproximadamente se queda en la epidermis y el 30 llega a la dermis profunda.

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capas piel

En la multitud de estudios realizados durante las últimas décadas, se ha visto que son las UVA y las UVB la que producen el daño cutáneo a corto, medio y largo plazo ya que producen: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Fotoenvejecimiento
  • Inmunosupresión
  • Hiperpigmentación
  • Cáncer de piel

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Factor de Protección Solar (SPF) 

EL SPF es una medida de la protección frente a la los UVB pero no frente a los UVA ya que los efectos dañinos de estos se miden mediante el método PPD (método de oscurecimiento pigmentario persistente).

Las autoridades sanitarias de la Unión Europea requieren que el PPD sea, al menos, un tercio del SPF es decir si el factor de protección es 30, el de los rayos UVA será cómo mínimo de 10 por lo que es aconsejable usar cremas con un SPF alto, incluso 100, para tener una buena protección.

Importante: el uso de cremas con un alto Factor de Protección no quita que evitemos o disminuyamos la exposición en las horas centrales del día y que usemos protectores físicos como sombreros, sombrillas…para disminuir al mínimo la exposición a la radiación solar.

Antiaging, Medicina estética

Consejos para cuidar la piel después del verano

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  • Verano significa, descanso, diversión, amigos, familia, viaje, piel morena…pero también significa, desorden en las comidas, piel seca, pelo dañado…. ¿Qué podemos hacer para, una vez terminadas las vacaciones, reparar los “daños” ocasionados a nuestra piel por el sol, el cloro, el agua del mar…

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En general: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Cómo siempre digo, uno de los pilares de nuestra salud, es la alimentación. Fruta, verdura, pescado, aceite de oliva, legumbres…en fin nuestra dieta mediterránea, sin olvidar hacer 5 comidas/día y beber 2 litros de agua en las comidas y fuera de ellas.

Si hacemos una alimentación saludable, nuestra piel tendrá el aporte necesario de vitaminas, minerales, hidratación…necesario para estar en buenas condiciones

  • Otro pilar, no menos importante, es el ejercicio que, aunque pueda resultar extraño, también repercute en nuestra piel. Cuando lo realizamos, llega más sangre a la piel (por eso nos ponemos “rojos”) y con ella la nutrición y el oxigeno necesarios para que esté más bonita  y sana.
  • Y el 3º, y último, la parte emocional. Dicen que “la cara es el espejo del alma” y, sin duda, tienen razón. Si estamos contentos, dormimos bien, gestionamos adecuadamente el estrés…nuestra cara lo notará

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En particular: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Volver, o adquirir si no la teníamos, a una buena rutina de cuidados de la piel: limpieza e hidratación por la mañana, una crema, por ejemplo con vitamina C a mediodía y limpieza y nutrición por la noche.
  • Aunque si ya no estemos en la playa o en la montaña, la exposición que tenemos al sol, sigue siendo alta por lo que continuaremos dándonos protección solar. Quizás, dependiendo de donde estemos, no será necesario un factor de protección tan alto como el que usábamos en vacaciones, pero sí  30 ó  50 según, también, nuestro tipo de piel.
  • Los tratamientos médicos estéticos, son el siguiente paso para reparar el fotoenvejecimiento.

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Lo primero que aconsejo después del verano es: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  •    Un peeling de ácido ferúlico . Es un peeling de última generación que se puede realizar en cualquier época del año. Es antioxidante, despigmentante, antinflamatorio y fotoprotector.
  • Una mesoterapia con ácido hialurónico y vitaminas. El ácido hialuronico es el responsable de “retener” el agua en nuestra piel (cada molécula retiene 4 de agua). El paso de los años, el sol…hace que disminuya y nuestra piel se deshidrate y con ello, la piel pierde elasticidad y al gesticular, se hacen arrugas.

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Las vitaminas son necesarias para el metabolismo celular y algunas, como la C, al ser antioxidantes, neutralizan los efectos negativos de los radicales libres producidos por la exposición solar.

Nutrición

Algunas preguntas sobre la alimentación en verano

¿Cuáles son los mejores alimentos para preparar la piel de cara al verano y protegernos del sol?

No hay alimentos buenos ni malos, hay una alimentación saludable y variada, rica en  frutas y verduras de temporada, preferiblemente crudas para mantener intactas las vitaminas,  aceite de oliva,  pescado azul (sardinas, arenque, boquerones…),frutos secos, legumbres…para tener una buena cantidad de antioxidante y grasas “buenas”.

Una especial mención para el agua. Es importantísimo beber 2 l al día (Tanto en las comidas y fuera de ellas!!!) para mantener una buena hidratación. Deberíamos recordar que la sed, es una señal del organismo que nos dice que ya hay una cierta deshidratación, por lo que sería importantísimo beber, incluso antes de que tengamos sed.

¿Cómo actúa la provitamina A y betacarotenos? ¿qué diferencia hay entre ellos?

Los betacarotenos son una provitamina, es decir a partir de ellos se formará Vit A. Se encuentran en  la zanahoria, la calabaza, el melón, el calabacín, el pomelo, el albaricoque, el brócoli, las espinacas y la mayoría de las hortalizas de hoja verde. Cuanto más intenso es el color de la fruta u hortaliza, mayor es el contenido de betacaroteno.

¿Ocurre algo similar con un componente del tomate, el licopeno? ¿Cómo actúa y qué beneficios aporta al organismo desde el punto de vista de una buena protección solar?

El licopeno es un betacaroteno y es el que da el color rojo al tomate, a la sandía…Su mecanismo de acción, al ser un antioxidante, consiste en neutralizar los efectos negativos que producen los radicales libres que se forman al tomar el sol, dormir poco, comer mal, estar estresados…

Al margen de una correcta protección solar, ¿hasta qué punto si consumimos con cierta frecuencia estos alimentos en el verano podemos saber que estamos protegiendo correctamente nuestra piel?.

Una alimentación rica en antioxidante, nos ayudará a protegernos de las agresiones externas que nuestro cuerpo recibe y una de ellas es el sol. Una exposición solar limitada (evitando las horas centrales del día), una alimentación adecuada, una protección solar lo más alta posible y una buena hidratación nos harán disfrutar de él sin tener sus efectos negativos (fotoenvejecimiento con deshidratación, manchas, arrugas y lo que es mucho peor un aumento elevadísimo de riesgo de padecer un melanoma).

Cómo resumen, podemos decir que en verano hay que: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • Mantener las 5 comidas/día.
  • Tomar 2 raciones de verdura/día. Si es posible una cruda y otra cocinada
  • No olvidar las 3 piezas de fruta/día eligiendo las de temporada.
  • Evitar o limitar la ingesta de alcohol.
  • Evitar fritos y alimentos muy calientes.
  • Beber 2 l agua/día
  • Tomar alimentos ricos en antioxidantes como las frutas, verduras, aceite de oliva, frutos secos, té verde….

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