Nutrición

Test genético de la obesidad

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  • En nuestros genes está escrito si seremos altos o bajos, rubios o morenos…y también si tendremos predisposición a padecer algunas enfermedades como hipertensión, diabetes, algunos tumores u obesidad y esto ya se puede conocer realizando un test genético.

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Es una prueba sencilla, rápida y , cada vez, menos costosa. Basta una muestra de saliva o una gota de sangre, extraida del pulpejo del dedo. Esta se enviá al laboratorio y en 3-4 semanas tenemos el informe con nuestra información genética.

 

La obesidad es una enfermedad multifactorial ya que depende de múltiples factores: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  • factores genéticos: Cuanto influyen en nuestro peso los carbohidratos o el ejercicio, como está regulado nuestro mecanismo de saciedad cuando comemos,…
  • factores ambientales: ejercicio, hábitos saludables…

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Ancestralmente, el acumulo de energía en forma de grasa, ha sido fundamental para la supervivencia de las especie humana en épocas de escasez, lo que hizo que nuestros genes se adaptaran para favorecer la ingesta de alimentos (energía) y su almacenamiento. Hoy en día, esta ventaja evolutiva se ha vuelto contra nosotros ya que al llevar, frecuentemente, una vida sedentaria y tener acceso a alimentos muy ricos en calorías, nos predispone a desarrollar, con más facilidad, la obesidad.

Un claro ejemplo sería el siguiente: si sometemos a un grupo de personas al mismo régimen de comidas y al mismo ejercicio físico, aparecerán diferencias individuales en cuanto a la pérdida o ganancia de peso, masa muscular…Son los factores genéticos los que determina esta variación personal y somos nosotros, con nuestro estilo de vida, los que podemos “compensar” esa predeterminación genética y aquí podemos extraer, la primera conclusión: no podemos intervenir sobre los factores genéticos, pero si sobre los externos.

Los estudios poblacionales realizados en  gemelos (tienen idénticos genes), determinan que la heredabilidad de la obesidad se encuentra entre el 40 y el 70%, similar al de la diabetes y superior al de la enfermedad reumática.

La identificación de los factores genéticos o polimorfismos mediante el test genético de un individuo, facilitará pues, el tomar unas medidas personalizadas a la hora de prevenir una enfermedad, es este caso la obesidad, instaurar un tratamiento para combatirla o mantener el peso.

 

Algunos ejemplos de polimorfismos que se valoran al realizar un test genético y sobre que interviene cada uno de ellos: [fancy_list style=”arrow_list” variation=”teal”]

  •  INSIG2: Revela la predisposición que tenemos a desarrollar  la obesidad
  • MC4R: Regula los mecanismos de saciedad y por eso, algunas personas necesitan más cantidad de comida que otras para saciarse..
  • ADRB2: Nos dice cómo influyen los carbohidratos sobre nuestro peso. Para algunas personas con dietas muy ricas en carbohidratos, el riesgo de padecer obesidad puede llegar a ser   2,5 veces superior.
  • APOAV: Determina el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular en personas con obesidad
  • GNB3: Nos da idea del riesgo de padecer obesidad en el postparto, según que las mujeres hagan o no ejercicio regularmente
  • FTO: Indica el riesgo de obesidad en personas mayores de 7 años.

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Cómo resumen, podemos decir que tenemos a nuestro alcance una prueba científica, fiable y segura que nos va a proporcionar una información valiosísima para prevenir o curar la obesidad, obviamente sin esperar milagros y sin recurrir, por supuesto, a dietas mágicas que lo único que pueden hacer es afectar a nuestra salud.

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